jueves, febrero 14, 2008

Viaje a Zyga'Rhon Parte 10

Sin perder un segundo subimos a los cruceros de guerra de la Expedición Delos. Cada uno tenía una tripulación compuesta íntegramente por androides de aspecto humanoide. Para nuestra sorpresa había un miembro de la Expedición Delos en la nave principal, acompañado de varios miembros de la casta voladora. Tras intercambiar el saludo de Isis se presentó.

-Me llamo Prometheo, en honor al titán de vuestra mitología mi nombre original sería demasiado complejo y carecería de significado para vosotros. Isis me ha enviado para apoyarte en tu viaje si pasabas las dos primeras pruebas, resta la tercera para la que dispondrás de estas naves y de los habitantes de Zyga'Rhon que decidan unirse a ti. Yo seré un observador. Veo que no llevas la púrpura de Bozrah.

Jenna Strablade intervino al oír el nombre de la prenda.

-La púrpura fue perdida en una batalla contra Sathan, su paradero es desconocido al menos para mí. ¿Acaso debiéramos haberla buscado?

- Es extraño, Isis me dijo que había reaparecido y que se encaminaba a un digno propietario. Debería estar en tu posesión...quizás alguien la haya interceptado.

- Ya habrá tiempo para ajustar cuentas con esa persona, pues tengo un sospechoso en mente, ahora quiero centrarme en la siguiente prueba. ¿A dónde debemos dirigirnos?

- Eso deberás decidirlo tú, la tercera prueba acudirá a tí allí donde te dirijas. Antes de terminar tu viaje tendrás la oportunidad de hacer una acción que podría cambiar el rumbo de la historia de este planeta. ¿Qué quieres hacer?

- He liberado a miembros de la raza andadora, veo aquí a miembros de los voladores, creo que mi última acción debería ser para dirigida a la tercera raza, aquella que ha sido expulsada de su hogar y es esclavizada en esos contenedores volantes.

- Sabía elección.

Tras una reunión planeamos un ataque a una de esas prisiones que orbitaban Zyga'Rhon, todos estaban deseosos de dar una lección a los Grises, de demostrar que no habían quebrado completamente su espíritu. Así partieron los cruceros. Gracias a nuestros sistemas pudimos ver como las fuerzas terrestres se habían movilizado encontrando las plantaciones de zarzas y las minas adyacentes vacías, la alerta se comunicó a todo el planeta. Cuando alcanzamos la gigantesca nave salió una nube de cazas a interceptarnos. Parecía una escena sacada de la Guerra de las Galaxias. Los expertos androides esquivaban sin esfuerzo los disparos enemigos y devolvían el fuego con precisión. Para fortuna nuestra las tropas desplegadas en Zyga'Rhon eran de segunda, los Grises lo veían como un lugar pacificado, craso error.

Entramos en la nave como una marabunta, iba en cabeza junto a Jenna Starblade armado con una pistola de aspecto futurista disparando a diestro y siniestro contra unos asustados guardias que ni en su peor pesadilla habían soñado con algo así. Nos estábamos dirigiendo al puesto de mando cuando vi algo por el rabillo del ojo, alguien para ser más preciso. Parecía un Gris pero era algo diferente. Estaba en una habitación abierta sentado en la posición del loto sobre un pedestal. era gris y flacucho. La túnica negra que vestía le quedaba grande. Su cara era distinta a la de los Grises que había visto hasta entonces, estaba llena de ojos, como un insecto. En el fragor de la lucha nadie le prestó atención. Un terrible error. Al momento sentí varias punzadas por el cuerpo y cómo la sangre salía a borbotones. Jenna me miró durante unas décimas de segundo en las que pude sentir como ella iba a hacerse cargo de la situación. Tras eso dirigió toda su atención al inquietante personaje que nos observaba con desprecio. Antes de perder la consciencia pude oírle decir, Deberías haber traído la púrpura de Bozrah.

Continuará...

4 comentarios:

  1. Buena historia y, de repente, esto: "Jenna miraba sin mirarme pues su atención se centraba en ese inquietante personaje que me miraba". Mucho mirar pero poco releer.

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  2. Patrick Von Steinerviernes, febrero 15, 2008

    Gracias por el apunte, ya he corregido esa frase para que refleje con más propiedad el dramatismo del momento. Pensé que no saldría de esa.

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  3. Corrección justo a tiempo. Ahora no sólo no desvirtúa la magnífica narración sino que, como bien dice, la dota de mayor coherencia y dramatismo. chapó!

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  4. Sufro laringitis en la entrepiernalunes, febrero 18, 2008

    Esta Jenna parece que es la leche en verso. Digo parece porque para estar seguro tendría que verla unas 500 veces más grande en las fotos. De momento sólo acierto a discernir que no se trata de la rubia alta con jersey de leñador; aunque ésta tampoco está nada mal ¡Válgame Dios!

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