viernes, agosto 07, 2026

Arqueología Pop: Atyr, the warrior of the sky

Continuamos explorando el archivo privado del infame Lord Henry Winter, ahora preso de la misma corrupta y decadente Academia a la que ha dedicado su triste vida. Si en la primera entrega nos relajábamos en una playa terrestre con una comedia veraniega muy prometedora, hoy damos un enorme salto tanto en el espacio como en el tiempo con la segunda entrega de esta nueva sección Arqueología Pop, que ya levanta sarpullidos entre los taimados académicos. Nos adentramos de lleno en un desierto alienígena agreste y lleno de misterios y promesas de aventuras a cada paso.

La pieza recuperada de hoy es el deslumbrante póster de una película destinada directamente a plataformas de streaming titulada Atyr: The Warrior of the Sky (con el evocador eslogan "A world beyond. A legend above"). Por la mención explícita al formato digital y la pulcritud del diseño, nos encontramos ante una producción muy reciente, que estimo realizada entre los años 2018 y 2022. Una película de corte pulp diseñada para revivir la fantasía épica y el subgénero icónico del Sword and Planet al más puro estilo de las clásicas novelas de Barsoom de Edgar Rice Burroughs (John Carter de Marte) o la célebre y controvertida saga de Gor de John Norman. Un nuevo intento tras el pinchazo en taquilla de la reivindicable película de John Carter de 2012.

La imagen es harto elocuente: una poderosa guerrera de piel verde y cabeza rapada, provista de armamento de fuego a la espalda y en ese intimidante cinturón decorado con ¿calaveras reales reducidas o calaveras de pega?, y ataviada con una indumentaria adaptada para el combate en un ambiente árido. Esta intrépida alienígena surca los cielos de un planeta inhóspito sobre el lomo de una criatura de aspecto feroz que recuerda a un pterodáctilo, sobrevolando ruinas monumentales que disparan nuestra imaginación bajo la mirada de tres lunas gigantescas. Un planteamiento de pura Mitología Pop sin complejos, como nos gusta en esta bitácora.

¿Qué motivó al nefasto Lord Henry Winter a purgar este largometraje antes de que llegara a las plataformas de streaming? Las razones son transparentes para cualquiera que conozca la perversidad contumaz de la corrupta y decadente Academia. En primer lugar, este tipo de narrativas hereda la persecución histórica que ya sufrieron en su día obras como las novelas de Gor, vilipendiadas por los sectores más rancios por su estética bárbara, desenfadada y visceral. Irónicamente se escudaban tras el machismo de las novelas, demostrando que hablaban de oídas, pues el protagonista no ceja de exponer ese machismo. En segundo lugar, presentar a una heroína alienígena imponente, autosuficiente y dueña de los cielos rompía de golpe con los estrechos esquemas morales y la misoginia puritana del anciano académico. Ese triste infeliz le tiene alergia a las mujeres con un mínimo de personalidad. Hay muñecas programables que serían demasiado autónomas para lo que puede manejar este fósil viviente.

Pero, sobre todo, lo que el viejo y amargado censor no podía tolerar de ninguna manera era ese sentido de la maravilla sincero y el ansia de exploración espacial que despierta una película así. Un universo donde la humanidad sueña con cielos lejanos y aventuras épicas en otros mundos es el peor enemigo de una Academia cuya prioridad milenaria ha sido mantener a la sociedad confinada, atemorizada y ciega ante lo que nos espera en el cosmos. Borrar Atyr de los servidores de las plataformas de streaming fue su intento de apagar una chispa de libertad. Por suerte, la Arqueología Pop está aquí para devolverle su lugar bajo las estrellas. Ojalá ahora Atyr pueda volver a surcar los cielos orgullosamente libre, siempre en busca de la siguiente aventura.

¡Por Isis!

jueves, agosto 06, 2026

Vacaciones en Portono

No todo va a ser explorar el archivo del infame Lord Henry Winter en busca de las obras de la Cultura Pop que fueron borradas siguiendo criterios tan arbitrarios como retrógrados. También hay tiempo para emular a la protagonista de la obra con la que inauguramos nuestra sección de Arqueología Pop y disfrutar de las playas de Portonovo, recordemos que nuestro intrépido Visitante de las Estrellas, el valeroso Capitán Neyyan Skyssain, es el guardián oficial de la encantadora playa de Caneliñas y que nuestro primer encuentro con él fue en otra no menos destacable playa, Canelas.

La brisa y el agua del mar junto al sol de Agosto son un más que necesario contraste frente a la oscuridad apenas interrumpida por unas luces fluorescentes parpadeantes y la humedad cuasi centenaria del siniestro y claustrofóbico almacén donde ocultó nuestro enemigo tantas obras de la Cultura Pop que merecen ver la Luz, en algunos casos por primera vez. Otras fueron más afortunadas y llegaron a tener algún tipo de distribución.

¡Por Isis!

miércoles, agosto 05, 2026

Arqueología Pop: Friendly Visitor

Inauguramos hoy una nueva sección en esta humilde bitácora a la que he decidido bautizar con el sugerente nombre de Arqueología Pop. En este espacio me dedicaré a desempolvar y sacar a la luz las joyas que el infame y caído en desgracia Lord Henry Winter se encargó de purgar y ocultar en un cochambroso archivo subterráneo, oculto en un rincón de las instalaciones clandestinas de la corrupta y decadente Academia en la Ciudad de la Cultura. La Xunta debería revisar la factura de la luz y reclamar la parte que les toca a esos académicos gorrones. El infame académico amontonaba muestras de esas obras más como una persona con síndrome agudo de Diógenes que como un cazador que quiere presumir de las piezas que se ha cobrado. Algo fácil de entender, pues solamente las usaba para poder enterarse de si se había escapado alguna copia de su particular cruzada enfermiza y verificar su autenticidad contrastándola con ejemplares genuinos.

La primera pieza que hemos logrado rescatar es este fantástico póster promocional de una serie de televisión de tono desenfadado titulada Friendly Visitor, producida para la cadena TVD Network. A juzgar por la impactante tipografía fucsia y amarilla, el brillo de la nave sobre la letra "I", los tonos saturados y el traje de baño de talle alto, todo apunta a que nos encontramos ante un piloto o serie veraniega proyectada entre finales de los años 80 y principios de los 90 (calculo hacia 1989-1991). El tipo de serie que estaríamos viendo en estas fechas, ya fuera en reposiciones en canales tradicionales/temáticos o en plataformas de streaming.

La premisa no puede ser más encantadora y eficaz: una visitante alienígena provista de llamativos cuernos, orejas puntiagudas y un color de piel decididamente llamativo en este planeta decide que no hay mejor lugar en la galaxia para pasar sus vacaciones que las playas terrestres, disfrutando de un helado de chocolate ante la absoluta indiferencia de los bañistas. De lo cual se puede deducir que la presencia de extraterrestres es algo cotidiano e incluso que no es su primera estancia en la Tierra; se la ve demasiado cómoda y preparada para ser una turista novata.

¿Por qué le molestó tanto esta comedia de aspecto inocente y seguramente apta para toda la familia a Lord Henry Winter como para borrar cualquier rastro de ella salvo esta única prueba de su existencia? La respuesta es evidente cuando analizamos la mente de nuestra derrotada némesis. Por un lado, la serie retrata a una visitante del espacio con un tono positivo, mostrándola integrada en nuestro mundo, como una más, algo intolerable para la narrativa de miedo, amenaza y elitismo que la rancia Academia siempre ha querido imponer sobre el cosmos. Recordemos su misión milenaria de impedir que la Humanidad explore el espacio. Por otro lado, la protagonista exhibe una sensualidad desenfadada, sin complejos y libre que choca de frente con el puritanismo rancio y la misoginia del prematuro anciano. Que un ser de otro mundo viniera hasta nuestro hogar para tomar el sol y comer helados en lugar de para sembrar el pánico o ser diseccionada en un laboratorio era una afrenta directa a su rígida y gris visión de la realidad.

Un rescate en toda regla para celebrar que en las espectaculares playas de Portonovo también disfrutamos de este caluroso verano con la misma soltura y desparpajo que esta simpática 'visitante'. Ojalá encontremos más material de esta serie en este caótico archivo. ¿Algún lector la reconoce? Sabemos que la corrupta y decadente Academia suele ser más chapucera que meticulosa, y siempre queda la esperanza de que hayan dejado más rastros de Friendly Visitor.

¡Por Isis!