martes, agosto 25, 2026

Book of Mer: Astara

Tenemos novedades de uno de los cómics que esperamos con más ilusión en esta bitácora, Book of Mer. La genial artista Afua Richardson ha compartido un magnífico dibujo del personaje central de la obra, la sirena Astara en la nueva entrada en la página web de su campaña en Kickstarter junto al bloqueo creativo que acaba de superar. Cualquier persona, sea artista o no, sabe que hay momentos en que las ideas fluyen en abundancia y otros en los que hay sequía y uno está atascado. Nos alegramos enormemente al ver que ha superado ese bache, dando al fin con el diseño de Astara. Una maravilla que podéis ver a continuación.

Astara está conectada directamente con Atargatis, la primera sirena registrada en Mesopotamia. Una prueba de la atención que está poniendo Doctor Foo a esta obra que recopilará y dará una nueva vida a los mitos y leyendas sobre sirenas. No le faltará materia prima, más bien al contrario, el mayor trabajo será seleccionar aquellas historias que mejor encajen en su obra. Desde esta bitácora seguiremos apoyando este proyecto con entradas como esta.

Podéis seguir y apoyar a Afua Richardson en los siguientes enlaces:

¡Por Isis!

domingo, agosto 23, 2026

Arqueología Pop: A game of cat and mouse

Llegamos a la décima entrega de Arqueología Pop desempolvando otro tesoro sumergido en las siniestras catacumbas de Lord Henry Winter. En esta ocasión nos encontramos ante un caso especialmente esquivo: apenas existe información documental sobre la producción, créditos o distribución de la obra, por lo que nos vemos obligados a reconstruir su rastro únicamente a partir del imponente cartel original que hemos logrado rescatar.

A Game of Cat and Mouse poster

Os presentamos el impactante póster de A Game of Cat and Mouse, rematado con una sugerente invitación que no deja margen alguno a la duda: «LET THE GAMES BEGIN!». Por la pulidísima iluminación digital, la nitidez cinematográfica y la textura de la imagen, nos atrevemos a ubicar la cinta en un periodo muy reciente, probablemente entre 2020 y 2025. La escena no escatima en audacia: en un entorno oscuro y manierista, una ladrona ataviada con un vistoso traje de arlequín de inspiración comiquera —que evoca de inmediato la estética desenfadada de Harley Quinn o la felina audacia de Catwoman— engalana con un ostentoso collar de esmeraldas y rubíes, parte de su botín recién robado, a una agente de policía esposada a una columna metálica.

A pesar del contexto del atraco, el título combinado con el gesto de la asaltante transforma la escena en algo más cercano a un intrincado juego erótico y de dominación que a un mero delito de guante blanco. A potenciar esa atmósfera contribuye decisivamente la expresión de la agente: agitada, sudorosa y con la mirada extraviada, parece verse superada no por las esposas o la coerción física, sino por la irresistible fuerza de sus propios deseos prohibidos.

Semejante subversión de la autoridad y del orden establecido era una afrenta intolerable para la corrupta y decadente Academia. A Lord Henry Winter le debió de resultar profundamente ofensiva la sola idea de una relación de complicidad y tensión erótica palpable entre una representante de la ley y una criminal emblemática. Para la mente dogmática del viejo censor, que una fuerza del orden sucumbiera al encanto de una villana de cómic representaba el colapso absoluto de las jerarquías morales que tanto empeño ha puesto en defender a lo largo de su larga y gris carrera.

Una verdadera lástima que esta fascinante obra fuera enterrada en el fondo de un baúl digital por Winter y sus esbirros. Pero una vez más, gracias a la Arqueología Pop, la verdad sale a la luz para demostrar que ningún juego fascinante puede permanecer oculto para siempre.

¡Por Isis!

viernes, agosto 21, 2026

Arqueología Pop: Dangerous Passion

Llegamos a la novena entrega de Arqueología Pop con uno de los hallazgos más incendiarios y perturbadores rescatados de las catacumbas de Lord Henry Winter. Si bien la censura implacable del anciano decano sobre esta pieza se explica en un primer vistazo por su rancio puritanismo y su visceral homofobia, un análisis más detenido de los archivos confidenciales revela una capa mucho más turbia. Un descubrimiento que conecta directamente este filme con las teorías que venimos sosteniendo en Planeta Inquietante desde el inicio de esta humilde bitácora.

Dangerous Passion poster

Os presentamos el cartel original de Dangerous Passion, que presenta la película sin rodeos ni medias tintas como «THE HOTTEST TITLE OF THE 90s!!!». Dirigida por James Wilder para Starlight Pictures, con música de David A. Stewart y un reparto encabezado por Melanie St. Clair, Joanna Price, Lisa De Leeuw y el mismísimo Christopher Lloyd, la cinta se vendía bajo un sugerente eslogan: «She came looking for a promotion. She found something much more dangerous». En la imagen, una ejecutiva de agresivo pelo corto teñido de azul (cuyo rótulo de escritorio la identifica como Victoria Ashford), ataviada con chaqueta oscura, minifalda, liguero y medias de seda negra, besa apasionadamente sobre su despacho a una tímida ama de casa de blusa parcialmente desabrochada.

Sin embargo, la trama guardaba un giro argumental de dimensiones desconocidas. Tras examinar documentos que referenciaban a esta obra de forma más o menos explícita, estoy convencido de que la corporación para la que trabajaba Ashford no era una simple multinacional, sino una tapadera tecnológica con acceso a artefactos de origen alienígena recuperados en absoluto secreto. Incapaz de someter la voluntad de la mujer que deseaba mediante métodos convencionales, la ejecutiva pretendía utilizar este instrumental extraterrestre —se especula sobre tecnología de proyección mental, realidad virtual inmersiva o la creación de un espacio psíquico compartido— para entrelazar sus mentes y forzar una conexión pasional absoluta.

A falta de una copia del metraje original, reconozco que mis hipótesis siguen en el terreno de la elucubración, pero explican perfectamente el pánico de Winter. Para la retorcida moral de la Academia, un thriller erótico lésbico ya era una afrenta intolerable; pero que además expusiera el uso intrusivo de tecnología no humana para manipular el deseo y la conciencia cruzaba la línea de lo que el censor podía tolerar en manos del público. No por cuestiones morales, sino porque mostraba una de sus bazas de juego. Solamente hay que ver cómo entrenan a sus esbirros de la Legión Ilustrada.

Gracias a la Arqueología Pop, el cartel de Dangerous Passion sale del baúl de las sombras para recordarnos que la verdad y la pasión siempre encuentran la forma de salir a la superficie.

¡Por Isis!