Una vez más la Cultura Pop se adelanta a la ciencia oficial. En el afamado manga Terraformars, la humanidad descubría que las cucarachas que habían enviado a Marte habían evolucionado hasta convertirse en seres humanoides tremendamente violentos. A la duda de si algo así podría pasar en la realidad, tenemos un principio de respuesto con el hallazgo de unos científicos en un yacimiento de La Sierra de las Cabras (Jumilla, Murcia) Rastros de una especia de cucarachas que medía un metro de longitud, a las que han puesto de nombre Aenigmatipocus jumillensis, pues no encajan en ninguna especie conocida hasta la fecha. Este descubrimiento ha sido anunciado en el artículo A new enigmatic lacustrine trackway in the upper Miocene of the Sierra de las Cabras (Jumilla, Murcia, Spain). La sola imagen mental de una cucaracha de un metro pone los pelos de punta. Si antaño pudieron alcanzar ese tamaño, quiere decir que en el futuro, dadas las condiciones adecuadas, podrían volver a alcanzar ese tamaño, o incluso superarlo, como sucede en Terraformars. Intuyo que de suceder, estaría detrás la mano de alguno de nuestro peores enemigos. La corrupta y decadente Academia o los siniestros Grises. Hacer experimentos aberrantes es una afición compartida por ambos grupos.
miércoles, noviembre 15, 2023
domingo, marzo 26, 2006
Una nueva visión sobre la evolución
En medio de la discusión ruidosa entre neo Darwinistas y creacionistas, amparados estos últimos en ese juguete nuevo al que han venido en llamar diseño inteligente surgen de vez en cuando aportaciones lúcidas que se desmarcan del enconamiento obsesivo de ambos bandos. Uno de ellos es el ilustre Wilder-Smith, que propone un tipo de "máquina" que "facilitaría" todo. Esta máquina estaría relacionado, como por otra parte es de cajón, con extraterrestres, los únicos que podrían haber creado algo tan avanzado.
En su obra, The Scientific Alternative To New-Darwinian Evolutionary Theory presenta una alternativa a la teoría de Darwin que expone sus graves limitaciones. La solución que ofrece es, como todas las grandes ideas, aparentemente sencilla, en vez del Dios de la Biblia ponemos a los extraterrestres.
Un autor de prestigio indudable como mi mentor y amigo Erich Von Däniken, aludía a esta obra en su imprescindible Acording to the evidence. Intercambia esas dos palabras y tendrás una prueba irrefutable de que una mutación dirigida de nuestros genes tuvo lugar en nuestro pasado.
Podéis adquirir ambos libros en la tienda de la que hablé en un post anterior.
