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miércoles, marzo 16, 2011

Operación Kraken: La Marquesa de Aymar

La Marquesa de Aymar, retrato del afamado artista Pater

Nos encontrábamos absortos contemplando cómo una paloma recuperaba el sentido de la orientación tras ser expuesta a nuestro tratamiento cuando alguien llamó a la puerta de una forma peculiar. Fue una combinación de golpes que sobresaltó a mi anfitrión, Jeremías Negroponte. Con un nerviosismo sorprendente en una persona de su condición me pidió que quedara en su estudio vigilando a los especímenes de nuestros experimentos.

Unos minutos más tarde regresó acompañado de la Marquesa de Aymar, una dama misteriosa que guarda más parecido con el Doctor Abismo que con el famoso noble alquimista. Su voz sintetizada no hizo más que reafirmar esa impresión. Su repentina visita al Nigromante se debía a la misma causa que mi presencia, la Operación Kraken. Lo que ignoraba hasta que su llegada es que los Grises "húngaros" habían comenzado una nueva y vil fase. Ahora sus mensajes virales reescriben el ADN de sus víctimas para crear nuevas especies, obedientes a sus dictados y biológicamente compatibles con sus amos, posibilitando trasplantes y otros procedimientos más heterodoxos que requerirán un estudio a fondo.

Ante este nuevo escenario no cabe otra posibilidad que unir fuerzas con la Marquesa y contraatacar rápido, no hay tiempo que perder.

¡Un saludo pop de Carman Corrigan

lunes, junio 08, 2009

El retorno de los Titanes

Exhausto tras la satisfactoria conclusión del ritual alquímico más ambicioso en el que he participado me dirijo desde este púlpito virtual al cosmos para compartir La Noticia, los Titanes vuelven a caminar por la Tierra. Cuatro de ellos, representando cada a uno a uno de los cuatro elementos han abierto el camino al resto de sus congéneres para su histórico regreso. Su renacer ha conmocionado el mismo tejido de la realidad, estos seres de dimensiones gigantescas han brotado de las entrañas de la Tierra a través de los portales de invocación transmutando enormes cantidades de arena del desierto del Sahara cumpliendo así la regla elemental de la alquimia. Uno no puede conseguir algo de la nada. Siempre tiene que haber un intercambio.

El crepúsculo de los falsos dioses ha llegado.

Los detalles más técnicos deben permanecer en secreto puesto que tan sólo los iniciados los comprenderían completamente y no deben llegar a oídos malintencionados. Sí puedo deciros que ni la energía del "ojo de buey" ni la de todos los reunidos allí era suficiente para completar el proceso y tuvo que acudir en nuestra ayuda mi más venerable Maestro, creador de la Alquimia y origen del Saber, Hermes Trismegisto, líder de la Expedición Delos. Gracias a su decisiva intervención los Titanes avanzan a paso decidido liderados por el más pequeño de ellos, Prometeo, a plantar cara a los falsos dioses que se han apoderado de nuestro cielo. La batalla por el Nuevo Mundo ha entrado en una nueva fase entrando plenamente en la categoría de evento cósmico. En cuanto recupere fuerzas acudiré junto a mi buen amigo Lionel al mágico reino de Agartha para realizar mi siguiente movimiento.

¡Por el Tres veces grande!, Marqués de Aymar y Monferrat.

viernes, mayo 29, 2009

El Liceo da un paso al frente

El Liceo ha decidido por unanimidad en una reunión histórica declarar la guerra a la alianza formada por la Academia y Zeta Reticuli. Su tiranía es intolerable y va contra los principios que defendían nuestros antiguos compañeros y actuales enemigos. Para demostrar nuestra total determinación escogimos realizar un gesto a la vez táctico y simbólico que plasmara de forma unívoca la rebelión de la Tierra frente a los ocupantes extraterrestres. Debíamos mandar un mensaje no solo al mundo sino al cosmos de que vamos a luchar por nuestra libertad hasta el final. El lugar fue escogido cuidadosamente, la Estructura de Richard, una formación pétrea enigmática en pleno desierto del Sahara. Su singular forma de ojo de buey junto a su gran extensión ( un diámetro de 50 kilómetros) la convertían en el sitio perfecto. La alquimia, fuente de todas las ciencias, será la clave y pilar de este evento.



Los preparativos de esta ceremonia alquímica requerían de información muy concreta sobre nuestros enemigos, a la cual pudimos acceder en Suiza, como narró, si bien despreciéndolo como una vulgar fantasía, Sir Edward Holst. Los preparativos han tomado su tiempo, situar los altares, pintar los símbolos correctos...Hoy por fin daré inicio a la invocación de los espíritus primordiales de la Tierra, los Titanes, para que planten cara a los falsos dioses, que desde su "Olimpo" sojuzgan a todas las criaturas vivas. Será un proceso agotador que requerirá de la concentración más absoluta de los miembros más iniciados del Liceo en el mundo de lo oculto. Estaremos aislados del resto del mundo por un campo de fuerza hasta que se concluyan todos los rituales. Hasta entonces, os deseo suerte y ánimo a los luchadores de la Libertad.

Firmado, Marqués de Aymar y Monferrat.

viernes, mayo 08, 2009

La batalla final se acerca: Fantasías y trucos de feria Parte 2( de 2)

2)Zurich (Suiza), hace unos días. Se presentan en uno de los principales bancos del país dos de los cabecillas de esa organización criminal que pretende usurpar el legítimo puesto de la honorable Academia, se trata del Marqués de Aymar y la Baronesa Katherine von Sebbetendorf. Con su ropa y mostrando unas maneras de aristócratas trasnochados anclados en la edad victoriana reclaman la presencia del director de la sucursal. Este acude veloz al oír los nombres de los ilustres clientes. Le piden que abra una serie de cajas fuertes a nombre de la Academia, cuya existencia conoce la Baronesa por su pasado en nuestra organización. Como buen profesional rehúsa mostrarles su contenido puesto que carecen del permiso para ello. El Marqués toma el mando de la situación y saca un pequeño péndulo de plata que emplea para hipnotizar primero al encargado y luego a todos los presentes. Juntos se dirigen hacia su objetivo que señala con precisión el péndulo, en cuya superficie aparecen runas apenas perceptibles para el ojo humano.

Interpretación artística libre y bastante favorecedora del Marqués y la Baronesa.

Un obstáculo surge en el camino de los dos nobles, un minotauro, una formidable criatura a las órdenes de la Academia creada a partir de las células del original. Es inmune al hechizo del péndulo y amenaza con partirles sus egregias cabezas y derramar su sangre azul con un hacha de batalla. En esta ocasión fue la Baronesa la que tomó la palabra e invocó a uno de sus subordinados, un viejo conocido, el Agente, que se encaró con dos hachas gemelas más pequeñas con el guardían de la bóveda de seguridad del banco. Su jefa y el alquimista aprovecharon la distracción para saquear el contenido de las cajas fuertes empleando sus vastos conocimientos de magia.

Otra monumental sarta de falsedades que termina en un final feliz para el Mal y con los defensores de la Razón y la Evolución por los suelos. Vemoas, tenemos un péndulo mágico que funciona como Deus Ex Machina hasta que topan con un elemento incluso más ridículo, un minotauro. Mas no desesperen, porque estos aventajados ladrones de guante blanco tiene un as en la manga todavía más absurdo, la criatura conocida como el Agente, cuyo psicodélico origen se relató en este blog hace tiempo. Y así haciendo más trampas que un tahúr se hacen con nuestros "misteriosos tesoros". Estas ficciones pueriles recibirán respuesta el próximo martes, día en el que haré un importante anuncio coincidiendo con el post número 500 de esta bitácora.

Saludos, Sir Edward Holst

jueves, febrero 12, 2009

Un nido de víboras

Así puede resumirse a grandes rasgos la imagen que se ha formado en mi mente tras sumergirme en varias decenas de informes que siguen con detalle las cuentas de los enemigos del Progreso. Dejé esa pesada tarea cuando el nivel de infamia que contenían esas páginas amenazaba con ahogarme, podrían redactarse extensos y pormenorizados manuales del delito que harían las delicias de cuanto truhán se mueve por los bajos fondos.

A las ya de sobra conocidas engañifas de Steiner tales como fósiles falsos o tecnología alienígena del todo a cien y los desvíos de fondos a paraísos fiscales de la Baronesa se suman nuevos datos, incluso más desopilantes. Os contaré uno de los más espeluznantes para que os hagáis una idea del nivel moral y ético al que son capaces de llegar mis oponentes con tal de conseguir financiación para sus absurdas y dañinas empresas.

Tras perder una parte considerable de su fortuna en el escándalo Maddof, el melifluo Marqués de Aymar ha invertido sus recursos en un antiguo y rentable negocio, el empleo de mano de obra barata, con un toque de modernidad, eso sí. Ha montado varios talleres completamente ilegales en Madagascar en los que una mezcla sin ton ni son de disminuidos psíquicos ( entregados por "ingenuas" organizaciones no gubernamentales)y monos amaestrados ( en el mejor de los casos, en el peor sacados directos de la selva por mercenarios de la peor clase) fabrican ropa a marchas forzadas siguiendo el frenético ritmo de un tambor electrónico. Están bajo vigilancia continua y viven en los talleres, que limpian una vez a la semana unos simpáticos robots. Es ropa exclusiva fabricada a medida y por encargo, todo por Internet y a través de cuentas bancarias localizadas en paraísos fiscales. Una mezcla perversa de nuevas tecnologías y antiguas tradiciones, que desaparecerán de una vez con el Nuevo Mundo.

Ese chanchullo africano del Marqués es tan sólo la clásica punta del Iceberg, iré comentando otros que me llamen igualmente la atención para desenmascarar de una vez por todas a esos enemigos de la humanidad. Son monstruos y pronto los veréis como lo que son.


Saludos, Sir Edward Holst

jueves, mayo 29, 2008

Crisis Mundial: La liberación de Agartha Parte II

La guerra se desató en la sagrada Agartha liberando ambos bandos todo su potencial destructivo. Los temibles telquines invocaron la lluvia y el granizo, una estrategia ganadora sino estuviéramos curtidos en mil batallas. Lionel se colaba con facilidad entre ellos immune a sus ataques y repartiendo dentelladas en los sitios más vulnerables emulando al dios Apolo. Yo me centré en mi antiguo aliado y siervo de los Grises, Zoyan Gragknorr , con el que mantuve un duelo. Un baile en el que cada uno debía esquivar los disparos del otro y a la vez devolver el fuego. Los dos revivimos nuestro entrenamiento en el templo de Delos de Saigon. El Marqués por su parte pronto demostró que su vara era mucho más de lo que parecía. Al moverla salían de ella finos hilos de energía plateada que formaban diferentes estructuras con las que no sólo tenía al Gris contra las cuerdas sino que también nos mantenía a salvo de invitados indeseados.

Agartha, la joya robada por los Grises

La llegada de las misma criaturas de magma que ayudaron al Bibliotecario rompió el equilibrio de fuerzas. Los Telquines cesaron su pelea con Lionel y arremetieron contra los recién llegados. Su llegada a Agartha fue la señal del fin de una época. Su fuego prendió en los edificios mostrando si es que hacía falta la razón por la que nunca habían traspasado sus fronteras. No querían dañar un lugar tan sagrado, mas la corrupción de los Grises les obligó a romper su voto.

Fuego contra agua, un choque de seres legendarios que será recordado por siempre jamás. Gragknorr aprovechó la confusión del momento para desaparecer junto a su aliado Gris dejándonos rodeados por soldados de la Academia. Sus cerebros lavados por sus amos no les dejaban ver el grave riesgo al que se estaban exponiendo y nos apuntaban con sus armas exigiendo con voz mecánica nuestra rendición incondicional.

El Marqués, mostrando una vez más el increíble potencial de su arma, tejió un esfera de luz a nuestro alrededor y nos elevamos como una nave espacial, entre los tiros de los esbirros de la Academia. Con diestros movimientos guió a la esfera en la dirección en la que había huido el traidor. En el breve recorrido hablamos sobre lo que debíamos hacer y consensuamos un plan.

Graknorr nos esperaba en su cuarto, que había preparado como refugio y lugar de poder. El Gris apoyaba sus cuatro brazos en él como si se estuvieran fusionando. Tal y como habíamos planeado Lionel dio un paso al frente y retó en duelo a Graknorr por la dirección del Consejo Secreto de Agartha. La risa mezquina de nuestro enemigo se atragantó en su garganta cuando expuso su extenso curriculum. No le quedó más remedio que aceptar.

El Marqués le pasó la vara y el Gris se volvió uno con Graknorr, confirmando mi anterior impresión. La pelea dará pie a poemas épicos en los siglos venideros. Ahí, en la lujosa residencia del falso director del Consejo Secreto de Agartha se decidió su destino. Por un lado estaba un hombre león diseñado por extraterrestres, por otro lado una amalgama de hombre y alienígena movido por el ansia insaciable de poder.

Se movían tan rápido que costaba seguirlos, las técnicas de uno y otro se sucedían, cada una más magnífica y elegante que la ejecutada por el adversario. Las horas se sucedían mientras Agartha se caía sobre nuestras cabezas merced de las fuerzas desatadas. Poco a poco el desgaste fue haciendo mella en ambos contendientes. Finalmente en un gesto de furia indómita Lionel canalizó la fuerza de su creadores y derrotó al engendro.

Asumiendo su derrota y la consiguiente pérdida de Agartha la amalgama activó un mecanismo que creó un campo de fuerza que a una velocidad de vértigo iba a aislarla del resto del mundo. Sin tiempo para disfrutar la victoria fui enviado lejos de Agartha quedando mis compañeros detrás para ayudar al gran y bondadoso Lionel a reconstruir su nuevo reino, ya que al ser el vencedor del duelo era la nueva cabeza del Consejo Secreto.

martes, mayo 27, 2008

Crisis Mundial: La liberación de Agartha Parte I

Cegamos el Ojo de Júpiter demasiado tarde, la tormenta que engendró está devastando las defensas y las infraestructuras más vitales de Australia y Nueva Zelanda. Esta aberración tecnológica es dirigida personalmente por uno de los Regentes que ha vendido a la humanidad, Thanatos. Es un ser enigmático que cubre su rostro con una máscara roja y negra con siete ojos. A diferencia de sus compañeros su origen es desconocido y pasa la mayor parte de su tiempo fuera de nuestro planeta. Era algo así como su ministro de asuntos exteriores y posiblemente una pieza fundamental en la firma del Pacto.

Ambas naciones son sólo un paso previo a su verdadero objetivo, un mero entremés con el que entrar en calor antes de vérselas con el Regente Anti Gris, Sir Stuart McBright. Australiano orgulloso, todo esto es una ofensa personal. Pero lejos de caer en la provocación se prepara en su fortaleza concienzudamente para el combate. Y esto es sólo uno de los frentes abiertos en esta despiadada guerra que cada día se cobra cientos de muertos. Os iré desgranando el resto de los Regentes en futuras entregas, pues es necesario que conozcáis a las piezas clave de esta partida de ajedrez mundial.

Rumbo a Agartha

Sin perder detalle de estos sucesos el trío de valientes que formamos Gustav Holst, Lionel y este servidor visitamos a nuestro preciado aliado, el Marqués de Aymar y Monferrat para que ejerciera de Cicerón en nuestra incursión en la corrompida Agartha. Dejamos en la superficie al Bibliotecario al cargo de la Resistencia y nos lanzamos al viaje, con el material necesario para salir victoriosos de nuestro empeño. No entraré en detalles sobre el viaje pues seguimos la misma ruta que describió con tanta precisión el Marqués en su imprescindible carta( parte 1 y parte 2).

Bajo la protección de unas capas confeccionadas por monjes ciegos con lana de ovejas negras nos adentramos en corazón de Agartha. A los cinocéfalos habituales se les habían juntado todo tipo de esbirros de los Grises, que decidieron mostrarse abiertamente. El Marqués nos condujo con maestría por los callejones menos transitados evitando así las molestas patrullas. Media hora después estábamos en el mismo sitio en el que descubrió que el Consejo Secreto había caído en manos de los invasores. Estábamos listos para intervenir o eso pensábamos cuando apareció alguien al que creíamos muerto.

Ahí estaba Zoyan Gragknorr rodeado por varios Telquines y acompañado por un gris de tres metros de envergadura, escuálido y con cuatro brazos largos. El Marqués no podía creer lo que veían sus curtidos ojos. El cofre había matado al vil traidor, no cabía la menor duda y sin embargo ahí estaba desafiando al poder del cofre. Preocupado por como podría afectar esto a nuestro plan, en el que esperábamos un cierto vacío de poder di un paso adelante saliendo a su encuentro y le rrojé un guante de tercipelo.

-Bellaco, sólo has sobrevivido a tu merecido castigo para caer a nuestras manos.

Zoyan, un sátiro con más años de los que aparenta camufló su ira con una sonrisa estridente.

-Así que el rastrero marqués ha vuelto a comprobar si su truco de magia funcionó y veo que ha venido con el insigne Patrick Von Steiner y su hermano gemelo, que me aspen si soy capaz de decir cual es cual.

Antes de que pudiera replicarle con mi acerado sentido del humor el Marqués le preguntó cómo podía haber sregresado de la muerte.

-Mi amigo Blah-Shurr-Kehn me rescató, estamos conectados y tu uso del cofre fue tosco e insuficiente para alguien de mi nivel. Si pensáis que podéis arrebatarnos esta joya, como he podido ver en tu risible bitácora os vais a llevar una grandísima decepción. Mis queridos telquines os reducirán a cenizas.

Lionel, que hasta entonces había permanecido en silencio, observando con total atención lo que pasaba y lo que podía ocurrir tomó la palabra como el sabio maestro de la Sorbona que fue.

-Eso habrá que verlo.

Desenfundé mi arma, el Marqués guardó el cofre y sacó una vara de plata pura y Lionel cantó, algo bello y enternecedor que cruzó las fronteras de Agartha llegando a los oídos a los que estaba destinado que respondieron con una sola voz.

-¡Liberemos Agartha!

Continuará...

jueves, abril 24, 2008

El Marqués de Aymar y Monferrat y Agartha Parte II

Tal como prometí ayer aquí está la continuación de la carta del insigne Marqués de Aymar:

"Enseguida me condujo hasta su residencia, un pequeño palacete de apenas cincuenta y siete codos reales de altura. La conversación fue amena y distendida, y al entrar, un grupo de jóvenes vulpéculas nos recibieron con efusividad. Sin embargo, nada más cerrarse la puerta, el rostro de mi anfitrión mudó de repente. Despidió a las afectuosas sirvientas, y nos dirigimos a su despacho. Me comentó, muy preocupado, que Agartha había cambiado mucho desde mi partida y que Telos sería el último lugar en que sería bienvenido, y sobre todo, que tuviese en cuenta la posibilidad de futuras hostilidades, especialmente al llegar a Shambhala.

Como ya había previsto mi inapelable decisión de seguir con mi viaje, hizo sonar una pequeña campana de plata. Su ayudante de cámara apareció con un pequeño cofre. Kut Umi me lo entregó personalmente con un semblante casi pétreo. Esbozó un “Sólo si…”, pero le interrumpí. Las paredes oyen. Me enseñó un mapa, indicándome el mejor recorrido. Me prometió escolta personal hasta los confines de su territorio, pero la rechacé.

A pesar de que la distancia entre Telos y Shambhala es ligeramente inferior a los 10.000 estadios, no tardé más de diez minutos en llegar, pues había mandado recoger el particular medio de locomoción de la colonia atlante. Llevo años estudiando la tecnología atlante, y no me resultó difícil manipularlo para que siguiese las corrientes telúricas, especialmente fuertes en estas tierras.

Atravesé extensos territorios, recorridos por caudalosos ríos y altísimas montañas, a tal punto que el Sagarmatha parece una colina. Reconocí la mayor parte del paisaje que veía, aunque encontré ciudades nuevas donde antes sólo habían pequeños túmulos funerarios.

La ciudad mágica de Shambhala

Y por fin, llegué a Shambhala. ¡Oh, Shambhala! La ciudad más grande, preciosa, e interesante. La ciudad por antonomasia. Shambhala es una gigantesca urbe que se parece, visto desde el aire, a un gran loto de ocho pétalos. Esto se debe a que la ciudad está dividida en ocho regiones, cada una rodeada por altísimas murallas, de tal modo que algunos creen que son montañas. ¿No le recuerda a otra ciudad de la que ya le he hablado anteriormente? De todos modos, existe una amplia y hermosa avenida que atraviesa todas las regiones, y es el único camino para acceder al círculo central, llamada Vía Sikandar. ¿Sabe que tuve el honor de prestar nombre a una plaza, y que ahora la han mancillado, renombrándola en memoria de un patán como es Saint-Yves d'Alveydre, cuyo único mérito fue ser reconocido como el más experimentado bebedor de éter, y de cuyo testimonio nos tenemos que fiar por un patán aún mayor como es Papus?

El círculo central está erigido sobre una montaña, y rodeada por enormes torres de hielo, o al menos eso parecen. La capital de las capitales se llama Kalapa, y un gran castillo dorado domina el círculo.

Al cruzar la última puerta, vi a un pequeño grupo de cinocéfalos custodiando la entrada al castillo. Esto me extrañó mucho, ya que nunca se permitió la entrada a ningún ejército o milicia en la ciudad sagrada. Además, estos teriocéfalos tienen grandes problemas de agresividad, si bien son terriblemente fieles a sus amos. Dentro del castillo distinguí pequeños de estos grupos, aparentemente nerviosos por mi presencia. Atravesé rápidamente los pasillos, pero estaba todo cambiado, y alarmantemente desierto. Un pequeño chambelán con un uniforme con llamativos colores me alcanzó a la carrera. Casi sin aliento, me dijo que se me esperaba en la torre central.

Dentro de la torre había un olor nauseabundo, como a pescado podrido. Otro chambelán, con idéntico vestuario que el anterior, me condujo hasta el último piso, en el que no se atrevió a entrar. Atravesé la puerta, aparté una pesada cortina, y vi con estupefacción el (nuevo) Gran Consejo de Agartha. Aquí el hedor era, si cabe, aún mayor. Había nueve figuras con túnicas moradas en el centro de la sala, alrededor de un cuerpo inerte, que enseguida identifiqué como Melquizedec( imagen de la izquierda). Las nueve figuras se giraron, y me observaron. Yo los reconocí con genuina consternación: ¡Telquines! No me dio tiempo a reaccionar. Una mano se posó en mi hombro, y me dijo “Colaborarás”. Me giré, y vi a Zoyan Gragknorr. No sé por qué no me sorprendió. Con cierta parsimonia, le enseñé el pequeño cofre que me había prestado mi buen amigo Kut Umi. Hice ademán de abrirlo, y su cara se transformó. Retrocedió un par de pasos, y me miró fijamente, a la par que al cofre. Con un esbozo de sonrisa, lo abrí. […]

Como ve, amigo Patrick, no se puede confiar nunca. El único sitio al que llamé patria no es ahora sino una más de las bulliciosas e ignorantes ciudades que tanto abundan sobre la superficie. Una hibris desmesurada que sólo merece mi desprecio.

Espero que el relato de mi pequeña aventura le sirve para sacar las debidas conclusiones, y le proporcionen un poco de luz, usted que navega en océanos de oscuridad.

Marqués de Aymar y Monferrat"

Paso a comentar la carta y los últimos comentarios de mi aliado. He revisado con deleite la carta con la información sobre Miss Aniela, nunca sobran aliados y más si son de su categoría. Ya estoy siguiendo el barco de bandera maldiva, he hecho mis indagaciones y parece que el material es para los Grises. En cuanto a la carta me entristece ver como el Gran Consejo de Agartha ha sido corrompido por un traidor, alguien al que una vez consideramos aliado. Zoyan Gragknorr ha dado la espalda a la humanidad en su afán insaciable por adquirir nuevos conocimientos, vedados en su mayor parte a los meros mortales.

Con gran pesar en mi corazón me veo obligado a afrontar la cruda realidad, de Agartha no llegará ayuda en la hora de mayor necesidad sino criaturas crueles y hambrientas de sangre como los Telquines, que Isis nos proteja.

viernes, abril 04, 2008

El Marqués de Aymar y Monferrat y Agartha Parte I

Me llena de gozo poder compartir con vosotros, estimados lectores un nuevo mensaje del Marqués de Aymar y Monferrat. Esta es la primera parte, atentos pues está muy relacionado con los sucesos que os estoy narrando.

Estimado Patrick Le escribo una vez más, después de tanto tiempo, para presentarle las resultas de mi investigación, para que el tiempo no abata el recuerdo y que semejantes empresas no caigan en el olvido. He de confiarle nuevos misterios, que estoy seguro servirán para su aprovechamiento e instrucción, en su ya dilatada carrera como defensor de la Verdad y adalid de la justicia.

Antes de hablar sobre este excepcional material de estudio (cuyos detalles vienen detallados en la carta adjunta), quisiera contarle la singular travesía en la que embarqué hace tan solo doce días, y que consiguió templar mi pétreo temperamento. Pocas cosas lo han conseguido a lo largo de mi vida, y apenas dos o tres personas, dejando claro que el término persona se refiere a un miembro de la especie humana. Usted ya me entiende.

Todo comenzó con una pequeña nota dejada sobre mi escritorio, y en ella tan sólo diez palabras: "Se espera tu presencia en la Isla Blanca del Desierto". Enseguida llamé a mi secretario, y me confirmó lo que sospechaba, él no había visto esa nota antes. No me alarmó, pues sabía que, si de verdad la nota era de quien estaba pensando, tenía los medios para hacerlo. Aún así, me prometí exigir una compensación. Entrar en mi casa solapadamente y sin mi permiso. ¡Qué osadía!

De todos modos, dejé de lado ese tipo de pensamientos, y otra idea ocupó toda mi atención. Había sido convocado por el Gran Consejo de Agartha. ¿Por qué ahora, después de trescientos años de destierro? La palabra ¡Herem! aún restalla con fuerza en mi cabeza. No me arrepiento de no revelar el secreto de la piedra filosofal, y más aún al Gran Consejo. Pero si el Gran Consejo requiere tu presencia, simplemente, vas. Negar dos veces al Gran Consejo... Mejor no pensar en eso.
Mapa de Agartha

Como seguro ya habrás oído, Agartha tiene varias conexiones con este mundo superficial. Cuando era invitado a visitar la Isla Blanca, utilizaba un pequeño pasadizo a los pies de la Esfinge de Ghiza, pero esta vez decidí alterar un tanto mi itinerario. Me decidí a viajar al Nuevo Continente, mi meta, el Monte Shasta. Además de ser entrada al inframundo al que me dirigía, también es una pequeña colonia -de las pocas que aún persisten en su estado original- atlante. Tras presentar mis respetos al gobernador de la colonia, a quien ya conocía, pasé la noche en su casa en calidad de huésped honorífico. Al amanecer, me prestaron un pequeño vehículo, no más grande que un caldero, hecho de algún metal parecido al bronce, e impulsado por una fuerza magnética. El arranque fue suave, pero en seguida tomó velocidad, a tal punto de que no se podía distinguir nada de lo que pasara a mi alrededor. Sin embargo, el viaje fue tan liviano como corto, ya que se paró suavemente al cabo de lo que me pareció un par de minutos.

Ante mí, una pequeña escalinata de piedra, y una -de las muchas- puertas de Agartha. Nada más cruzarla, una cohorte de soldados romanos me rodeó, escoltándome hasta la entrada de la ciudad llamada Telos. La escolta se abrió de repente y pude ver a mi anfitrión, con una amplia sonrisa. Kut Umi El Moyra Fulcanelli de A. y V. me recibía con los brazos abiertos, y un ¡Cuánto tiempo! se le escapó de entre su sonrisa de sátiro…

viernes, enero 11, 2008

Mensaje del Marqués de Aymar y Monferrat

Comparto con vosotros este mensaje de mi admirado aliado el Marqués de Aymar y Monferrat.

Mi querido amigo Patrick, He sabido por fuentes propias que la rueda del infortunio ha vuelto a girar, trayendo consigo nuevas aventuras que solo hombres aguerridos dotados del favor divino y el arrojo de los auténticos héroes pueden acometer. Por ello, se me ha concedido el honor de revelarte los secretos de la criptografía, de la que sé que no eres novato como has probado con notable frecuencia a lo largo de ut fructífera carrera. Es hora de que el aprendiz supere al maestro. El cuadro adjunto muestran tres códigos (Atbash, Albam y Atbah) que eran utilizadas por los antiguos Hebreos. La última columna muestra el alfabeto utilizado para escribir una parte de los manuscritos del Mar Muerto. Se observará también que los Hebreos hacían corresponder a cada letra un número (aleph=1, beth=2, etc).



La imagen aquí arriba se saca de la página 38 del volumen III del Tercer Testamento, a las ediciones Glénat.

¡KLIRH RHBKL IVOGI VEVXV HTIZM WV!


jueves, septiembre 27, 2007

Extractos del diario del Marqués de Aymar y Monferrat Entrega nº2

21 de Agosto

Me han dicho que la caza aquí es fabulosa, pero tras tres horas en el bosque lo único que pude atrapar fue un pobre wolpertinger muerto de hambre (¡ojo! No confundir con el no menos fantástico jackalope americano). Como caballero que soy, le perdoné la vida al animal, ya que no hay orgullo ni satisfacción en derribar un árbol que ya lo hace por sí mismo.


25 de Agosto

Se me ha dado por revisar viejas lecturas, y he encontrado un libro que me emocionó en su momento, y que ahora sólo puedo mirar con una sonrisa en la boca: La Nueva Atlántida, de Sir Francis Bacon. Se habla mucho sobre si Bacon adelantó ideas revolucionarias para su tiempo, y no hablo sólo de los supuestos inventos que creyó ver en su utopía, y que se convirtieron en realidad siglos después. Hablo de las ideas político-sociales que engendra, y que empañarán sin remedio la Europa del siglo XVII, y por supuesto, los siglos posteriores. Pero no me puedo quejar de Bacon ni de su Casa de Salomón. ¿Quién no sueña con un mundo mejor? De todas formas, si tengo que escoger un libro de su prolífica obra, a día de hoy sigo prefiriendo Macbeth.


28 de Agosto

En un arranque de nostalgia, he mandado desempolvar parte de mi correspondencia clasificada como “Segunda mitad del S.XIX”. Recuerdo vívidamente esa época, llena de espíritus aventureros convencidos de que la realidad que estaban viviendo era una farsa, y que buscaron con ahínco las grietas de la Gran Mentira, para, al menos, atisbar la poderosa luz de la Verdad, aún a riesgo de quedarse ciegos. Uno de esos hombres fue Joséphine Péladan, más conocido como Sâr Merodak. […] Con gusto accedí a escribirle el prólogo de su primer libro (con otro nombre, por supuesto), y a ejercer como fuente de inspiración para otros muchos libros, así como también le introduje en los misterios rosacrucianos, el Tarot y la Qabbālāh, de los que llegó a ser un verdadero Maestro, y pude ver satisfecho cómo construía la Orden de la Rosa Cruz del Templo y del Grial (no sin cierto riesgo por su parte, y tras librarse de las malas influencias de Papus y De Guaita).