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jueves, mayo 05, 2011

Operación Kraken: El último crimen del Traidor

El Traidor y su sirvienta.

El ominoso silencio que cayó sobre nuestro sistema solar natal ha sido roto y las noticias, la Verdad, ha empezado a llegar. En un acto terrorista de una villanía sin igual el embajador de los hijos de Delos activó un dispositivo apocalíptico que ha destruido la mayor parte de nuestro mundo principal, el punto de origen de nuestra orgullosa especie. Aprovechándose de la buena fé de sus anfitriones usó sus trucos espacio-temporales para crear un arma y detonarla. Afortunadamente el Gobierno con el Emperador a la cabeza pudo ser evacuado a tiempo. El daño ha sido brutal, miles de millones han muerto, pero también el bellaco, garantizando que no volverá a delinquir. Un final demasiado bondadoso para un ser despreciable que ha traicionado a aquellos que lo convirtieron en algo más que un humano. Le dimos los medios para dar forma a sus sueños y fracasó miserablemente, lo acogimos en nuestro hogar y lo ha volado en mil pedazos. ¡Que arda en el abismo negro de Yu-Ku-Turr por toda la Eternidad! Pagarán por su ignominioso atentado todos los seres humanos, empezando por aquéllos más cercanos a él. Preparaos, hijos de Delos, vuestros días están contados.

Zeta Reticuli prevalecerá.

lunes, abril 18, 2011

Mensaje desde Zeta Reticuli IV

Escribo el que seguramente sea mi último mensaje desde el centro neurálgico del "Gran" Imperio Gris ignorando si al otro lado habrá algún humano. El aparente éxito de la Operación Kraken neutralizando tanto a la anárquica Resistencia como a los disciplinados Hijos del Nuevo Mundo ha dado alas a los elementos más patrióticos y belicistas. Mi status de embajador y representante de la Humanidad ha sido reducido al de mero invitado, recluido por mi propia seguridad. Siendo humillante no es de ni de lejos la medida más preocupante pues han dado la orden de apoyar a los "húngaros" movilizando naves posicionadas en las cercanías del nuestro sistema solar. Por lo que he podido sonsacar a mis captores las IAs y el ejército de mutados están preparando la llegada de los refuerzos. Si alguien, que no sea un Gris o esté a su servicio, está leyendo esto escucha, debes actuar YA para impedir la invasión de la Tierra por un potencia esclavista. Esta vez no habrá piedad ni instaurarán una Utopía. La Tierra será devastada y sus habitantes reducidas a mano de obra, despojada por completo de derechos o dignidad.

Por mi parte les tengo preparada una sorpresa que nunca olvidarán. Algo que pondrá mi nombre junto a los de la asesina Jenna Starblade y la genocida pop Carman Corrigan en su lista de grandes criminales de la Historia. Se lo han ganado a pulso, nadie trata así a Sir Edward Holst. Pagarán por esta humillación, con sangre.

Se despide, Sir Edward Holst

martes, febrero 15, 2011

Mensaje desde Zeta Reticuli III


Los irritantes rebuznos de los supuestos científicos, refugiados ahora en Hungría, han llegado a oídos de sus superiores. He podido escucharlos más veces de las que me gustaría. Como es de esperar en un comunicado desvergonzadamente propagandístico proclaman el descomunal éxito de la Operación Kraken con cantos y fanfarrias. Agitan ante los ojos de los dirigentes de su imperio una miríada de sucesos que según ellos son consecuencia directa de los mensajes virales transmitidos por sus creaciones. Pájaros muertos, gobiernos derrocados, inundaciones,...incluso la crisis económica tiene cabida en su lista de hazañas. Afortunadamente he recibido un informe de mi fiel compañera y colega, Ellen Blackmoon, que pone en su sitio ese hatajo de afirmaciones rimbombantes. Los mensajes virales lanzados por los Hijos del Nuevo Mundo y la anárquica Resistencia han empezado a dar resultado frenando el nefasto impacto de la Operación Kraken en la fauna, que no en la política, que siempre ha sido así de caótica. Gracias a esta información he podido plantar cara a los más exaltados patriotas y seguiré haciéndolo hasta que les entre en su dura mollera que la única salida de este conflicto es un pacto entre iguales.

¡Por el advenimiento del Nuevo Mundo!, Sir Edward Holst

domingo, enero 02, 2011

Mensaje desde Zeta Reticuli II


Dos palabras son la causa de no pocos desvelos y quebraderos de cabeza estos días en el corazón del imperio de los Grises, al sistema solar que preside y da nombre el planeta Zeta Reticuli ha llegado el anuncio de una estrategia para poner de rodillas a la humanidad devolviéndoles el control de la Tierra. Esas dos palabras son Operación Kráken. Debido a la vasta distancia que nos separa y la imposibilidad material de distinguir realidad de fantasía en los informes que pasan por mis mano ignoro si ha comenzado, mas no creo que tardéis en sentir sus consecuencias. Yo ya las estoy sufriendo en mis propias carnes. Los más patriotas entre los altos cargos, esos que sueñan con himnos, estandartes y alfombras hechas con los cadáveres de sus enemigos se relamen de gusto anticipando su triunfal regreso al frente de una flota. Esta actitud ha vuelto más complicada si cabe la negociación y ahí es donde entráis vosotros.
Me dirijo, con preocupación y un atisbo de furia, a la población de mi planeta, principalmente a aquéllos de los que me fío. Ellen Blackmoon, necesito que coordines a los defensores de nuestra Utopía con esos zarrapastrosos miembros de la "Resistencia" para hacer frente y anular la Operación Kráken, no podemos permitir bajo ningún concepto que triunfe. La menor señal de debilidad hará que este proceso diplomático que tanto esfuerzo me ha costado poner en marcha se convierte en una claudicación humillante. El futuro de la humanidad recae en tus hombros, sé que no me defraudarás.

¡Por el advenimiento del Nuevo Mundo!, Sir Edward Holst

viernes, diciembre 10, 2010

Mensaje desde Zeta Reticuli


Redacto este mensaje sumido en una gran preocupación por el devenir de los acontecimientos en la Tierra. Las negociaciones con el gobierno de Zeta Reticuli, de las que ya os informó mi fiel ayudante avanzaban despacio debido a la intrincada y refinada burocracia que posee esta civilización cuando empezaron a llegar noticias de unos científicos que no abandonaron junto a la flota. Son los que conocéis como "grises berlineses". Sus acciones en mi mundo natal han sido acompañadas de insistentes peticiones de apoyo militar. Quieren revancha, especialmente contra la creadora de la Pandemia Blanca. La reacción de sus superiores ha sido devolver las negociaciones al punto de partida tirando por la borda meses de trabajo. Mi decepción e irritación van a la par.

Quiero lanzar un mensaje tanto a mis aliados ( auténticos y por conveniencia) como a los "berlineses", el juego que os traéis con las IAs debe terminar, la Tierra no pertenece a Zeta Reticuli. Su ejército fue derrotado y expulsado, es hora de que todos los asuman y piensen en el futuro. No quiero conflictos con un imperio, pudiendo entablar un relación provechosa para ambas partes. Portaos bien, os estaré vigilando.

Un saludo, Sir Edward Holst

miércoles, agosto 04, 2010

Espejo, espejito Parte II

Contactando con Sir Edward Holst

Tras unos días de duro trabajo encerrada en un laboratorio con el espejo y una red de ordenadores dedicada en exclusiva a descifrar sus secretos logré acceder a su software y programarlo a mi gusto dotándolo de una interfaz gráfica simple y efectiva. Un ensayo en el que contacté con la base lunar de los habitantes de Zyga´Rhon ( que vuelven a ocupar y está operativa) probó su buen funcionamiento. El siguiente paso fue dirigir los incontables puentes de Einstein-Rosen al mundo natal de los Grises. Localizar a mi maestro fue un proceso largo y fatigoso, pues debía evitar a toda costa a sus habitantes. Finalmente di con él en un edificio apartado, en el que habían simulado un ambiente terrestre como gesto de buena voluntad a su invitado.

Me complace anunciar que se ha recuperado de las heridas infligidas por la actualmente ausente guerrera de las estrellas y está negociando con el gobierno de Zeta Reticuli un acuerdo de no agresión, que aunque formalmente sólo incluye a los miembros del Nuevo Mundo, protegería a la Tierra de agresiones pues no pueden garantizar que ataques contra otros colectivos no nos afectarían. Además esperamos que llegue el día en que todo el planeta esté unido bajo la gloriosa bandera del Nuevo Mundo de Sir Edward Holst. En cuanto esté firmado pondrá rumbo de vuelta a su hogar, aquí le estaremos esperando.

¡Sir Edward Holst volverá pronto!, Ellen Blackmoon

miércoles, junio 02, 2010

Sir Edward Holst, un auténtico visionario

Aprendiendo del Maestro.

Esta entrada marca una nueva etapa en nuestra alianza con la Resistencia, incómoda con algunas de las expresiones empleadas en el post de este lunes he decidido participar en esta bitácora, siguiendo los pasos de mi Jefe y Maestro. Como se apreciaba en la foto su aspecto sigue siendo impecable, propio de un aristócrata de alta cuna. Fue tomada en su viaje a Zeta Reticuli, cuando se la envié a la antropóloga pop carecía de información sobre el momento en el que la hicieron. Ahora sé que fue hace un mes y que la nave estaba entrando en el sistema solar al que pertenece el planeta natal de los "Grises". En estos momentos ya estará en Zeta Reticuli, listo para llevar a cabo una misión de enorme importancia, de la que supuestamente iban a hablar en el Refugio de la Razón su hermano y su mejor amigo, pero que nunca llegaron a hacer. Asumiré yo esa tarea, está allí para garantizar la libertad de la especie humana y evitar represalias.

Los traidores recibirán su merecido.

A partir de ahora intervendré en este "oasis del pensamiento heterodoxo" para reivindicar la figura de mi Señor y narrar mis enfrentamientos con la cobarde Asamblea, una ridícula marioneta de la traicionera Academia cuyos miembros más insignes dudan en abandonar como las ratas cuando sienten que el barco se hunde. Puede que no esté en la mejor de las compañías pero como ya ha dicho Carman esto es algo temporal y lo que importa, en mi caso, es mantener vivo el legado de Sir Edward Holst, el creador de la única Utopía real.

¡Sir Edward Holst volverá!, Firmado Ellen Blackmoon, orgullosa líder de los Hijos del Nuevo Mundo.

lunes, mayo 31, 2010

EXCLUSIVA: Sir Edward Holst

Os ofrecemos en exclusiva esta imagen del Usurpador, Sir Edward Holst, en animación suspendida, durante su largo viaje al planeta natal de los Grises. Su mano derecha y heredera, Ellen Blackmoon nos la ha pasado para que recordemos a los académicos que le traicionaron que su maestro sigue vivo y que un día volverá. Esa parte final también nos afectaría a nosotros pues es nuestro enemigo y nuestra "alianza" con la organización formada por sus seguidores, los Hijos del Nuevo Mundo, es algo temporal y basado únicamente en la existencia de un enemigo común. Como la foto ya tiene un tiempo desconocemos si ha llegado a su destino o si se ha recuperado del coma, en el que lleva desde la batalla por el Nuevo Mundo.

Un saludo pop de Carman Corrigan

domingo, junio 28, 2009

Batalla por el Nuevo Mundo: Sir Edward Holst VS Jenna Starblade

El maratoniano y reñido duelo entre la legendaria guerrera de la Expedición Delos Jenna Starblade y el Regente de la Academia y creador del Nuevo Mundo Sir Edward Holst ha finalizado ante las miradas ansiosas de millones de seres que habían depositado en ellos sus esperanzas. Si bien no se puede decir que haya decidido el bando ganador de la batalla, sí podemos hablar de un momento trascendental tras el que empieza una nueva fase.

El famoso derechazo Holst.

Durante días los dos "campeones" intercambiaron golpes y rayos echando mano de todo su amplio repertorio de técnicas, Delos contra Zeta Reticuli, Planeta Inquietante contra la Academia...Un choque entre dos causas irreconciliables. Fue un combate salvaje, sin un momento de descanso ni una sola concesión al rival. El desgaste al que sometieron a sus organismos y al escenario fue brutal, demostrando su condición sobrehumana, cercana a la de semidioses. Un potente puñetazo del académico pareció darle una ventaja decisiva, mas lo que en realidad hizo fue ofrecerle una mínima oportunidad a su rival, que no dudó en aprovecharla. En un movimiento reflejo fruto de años de combate, demasiado rápido para que lo pudiera captar el ojo humano eludió su postura defensiva y ensartó el cuerpo modificado genéticamente de Sir Edward Holst con la hoja forjada por el eminente Doctor Takeshi Love dando rienda suelta a una furia acumulada desde el lamentable incidente de Buenos Aires.

Jenna Starblade triunfa una vez más.

Tras recibir esa estocada mortal mi hermano se derrumbó, del corte manaba sangre en abundancia. Su vida y sus planes pendían de un hilo. La guerrera de Delos sopesó durante un instante si debía darle el golpe de gracia o dejar que la naturaleza siguiera su inexorable curso. Un error, pues un fogonazo de luz dejó al fiel seguidor y ex-Regente Thanatos al lado de su maestro y desaparecieron, reconociendo implícitamente la derrota. Alguno dirán que la guerrera decidió que era preferible dejarle vivir con su derrota que convertirlo en un mártir de su creación, ignoro que pudo pasar por su mente en esos instantes. Lo que sí sé es que mi hermano se dejó arrastrar como un novato por su odio irracional arriesgando en el proceso todos sus cuidadosos planes ( y los nuestros también). Un gesto egoísta y tremendamente irresponsable que tendrá sus consecuencias. Aunque ha sobrevivido, su imperdonable torpeza le ha apartado del tablero de juego dejando al honorable Jimmu Togusha solo al cargo de la Academia.

Continuará...
Un saludo, Gustav Holst

jueves, julio 31, 2008

Planeta Inquietante ha caído

"Mi nombre es Patrick Von Steiner y me dispongo a iniciar una nueva etapa de mi ya larga carrera investigadora en este blog,..." así empezaba el uno de febrero del 2006 la primera entrada de Planeta Inquietante, la nueva plataforma para el estafador suizo Patrick Von Steiner. Desde entonces ha difamado de forma continua a la organización de la que me enorgullezco de formar parte tergiversando de forma torpe y desvergonzada la realidad echando mano demasiado a menudo de obras de ficción llegando incluso a codearse con sus personajes en sus delirantes aventuras.

Muy pronto llegó a mi conocimiento la existencia de esta fuente inagotable de calumnias y teorías a cada cual más disparatada y decidí tomar manos en el asunto, me parece demasiado grave que un vendedor de humo usara internet para camelar a los crédulos que caen rendidos ante cualquier tontería que suene a alternativa y antisistema. Sin embargo, mi intervención no pudo detener lo que ha acabado convirtiendo en un caudal de podredumbre moral que ha aprovechado los problemas internos de la honorable Academia para difundir la ofensiva idea de una Guerra Civil enmarcada dentro de una Crisis Mundial.


¡Aleluya, al fin se ha hecho justicia!

Me gustaría creer que no hace falta decir que toda esa alambicada y por momentos interminable historia de la Crisis Mundial es una sarta de mentiras cocinadas por la mente de un delincuente pero está claro que su carisma personal, es decir, sus dotes de feriante ciegan a la inteligencia más aguda como prueba la metafórica caída a los infiernos de mi viejo amigo el Bibliotecario.

Pues bien, a partir de ahora se acabó Planeta Inquietante, la supuesta Crisis Mundial ha terminado con el desenlace deseado por toda persona de bien, la detención de Patrick Von Steiner y sus cómplices. Ahora afrontarán un juicio por sus años de tropelías y me aseguraré de que pasen una larga temporada en la cárcel, no valdrá de nada fingir locura, esta bitácora fue creada con maldad y alevosía como instrumento abyecto contra la razón y la ciencia.

Eso cambia hoy, bajo mi dirección pasará a ser un francotirador de la lógica que cazará sin piedad a los estafadores que sirviéndose de fantasías y leyendas urbanas engañan a la población. El despreciable Steiner ha sido el primero de muchos. En cuanto a sus aliados que siguen en paradero desconocido, sabed que más temprano que tarde caeréis.

Saludos a la gente de bien y mil maldiciones a los malhechores, atentamente Sir Edward Holst.

sábado, mayo 17, 2008

Crisis Mundial: Diálogo de sordos

Aún conmocionado por la repentina llegada del "hermano" de nuestro archienemigo, seguí sus instrucciones cuidadosamente. El mensaje salió en el momento justo y pudimos hablar. Gustav Holst venía de un futuro cercano y sabe lo que nos espera. Desgraciadamente no puede revelarlo, tiene que atenerse al su papel pues Edward y él tienen unas reglas que si uno de los dos incumple, permitirían al otro hacer lo mismo. No nos podemos permitir ese lujo.


Mercurio, el mensajero de los dioses

Hijos del mismo padre y de diferente madre, conocieron al original viajero en el tiempo y le acompañaron en alguna de sus aventuras, durante las cuales se familiarizaron con la tecnología que empleaba su máquina. De vuelta a su presente, la mejoraron creando el sistema que les ha permitido vivir innumerables vidas sin envejecer un ápice, salvo cuando vuelven a su línea temporal. Para asegurarse que ninguno abusara de su nueva habilidad establecieron unas serie de normas, secretas. No entró en detalle y se limitó a decir que romperlas no era una buena idea.

Me fijé que observaba inquieto el reloj del centro de mando. Estaba claro que esperaba algo o a alguien. Angustiado por no recibir noticias de mis aliados, le supliqué que me diera alguna pista sobre su estado. Con un gesto melancólico que me hizo sentir escalofríos, respondió que tendría respuestas muy pronto y que prefería no ser su portador. Antes de que el reloj marcara la hora susurró ten cuidado y salió de la habitación como una sombra.

El aviso de llamada entrante parpadeó en la pantalla principal. ¿Quién sería? Acepté la transmisión sin pensar, en un gesto automático y dos pantallas se abrieron simultáneamente. En una me miraba con desprecio y altanería Sir Edward Holst, en la otra la Baronesa Katherine von Sebbetendorf mantenía una pose similar. Ninguna de las dos imágenes ofrecía la menor pista de su localización, no podía esperar menos de dos Regentes. Me recosté en mi cómodo asiento y entrecrucé los dedos temporizando, degustando el momento. Ahí estábamos tres jugadores clave de la partida frente a frente. La hora de las caretas había pasado y ahora teníamos las cartas boca arriba.

Sir Edward Holst, Regente de la Academia y aliado de los Grises, el rival a batir.

Era una oportunidad única para indagar en lo que sabían mi enemigo y mi supuesta y temporal aliada. Tras una sucinta introducción en la que establecieron las condiciones para la conversación a tres bandas Sir Edward Holst abrió fuego.

- Pobre loco, dejarte guiar por esta filonazi con sueños de grandeza. Ha sacrificado tus peones y lo más triste es que lo ha hecho para nada. Los daños que han causado esa caterva de lunáticos que tienes por aliados serán fácilmente reparados. Además has creado ventanas de oportunidad inconscientemente, como haces la mayor parte de las cosas.

- No te dejes engañar por su falsa coraza de seguridad, tus aliados han servido a la humanidad por una vez en sus miserables existencias. El palacio de Jimmu Togusha en Bélgica ha caído y ha escapado con su amor gris a su Tokyo natal con el rabo entre las piernas. Por otra parte el viajero del tiempo es libre y podrá decirnos muchos y jugosos datos sobre este falso Sir.


La Baronesa, ¿enemiga o aliada circunstancial?

La risa de Sir Edward Holst heló mis venas como una ventisca polar. Recordé en ese instante el comentario lacónico de su hermano Gustav y me preparé para lo peor.

- Veo que tus fuentes empiezan a escasear, querida Baronesa, aunque eso ya lo sospechaba cuando escogiste el bando perdedor. ¿Le tienes miedo a tu mano derecha? ¿Crees que si abrazas el Gris te cortará la cabeza? Pues bien, despreciables muestras de una humanidad decadente, el hombre por el que tanto sacrificasteis para rescatarlo era un señuelo y ahora veréis en rigurosa primicia qué es lo que sucede cuando alguien se cree más listo que yo.

La imagen de Sir Edward Holst fue sustituida por la de un satélite. Jenna Starblade guiaba al viajero a través de unos callejones en el corazón de Buenos Aires mientras parecía intentar contactar con sus compañeros con poco éxito, viendo sus gestos de frustración. La cámara se acercó progresivamente a los dos. No había sonido. Podía ver como se movían sus labios. Jenna le preguntaba por el propósito del edificio. El viajero no respondía.

De pronto cambió la cámara y vimos su cara en primer plano. Esta vez pude entender lo que decía. Articulaba las palabras con precisión, como si nos hablara más a nosotros que a ella y al entender lo que decía supe porque. "Iniciativa Tierra Quemada activada. Este es el precio que pagan aquellos que se oponen al Imperio Gris" Sus ojos parpadearon, su cuerpo se iluminó y en apenas un suspiro todo se volvió blanco. Desde otra cámara pudimos ver la onda expansiva de la explosión. Era como vivir Hiroshima en directo.


Jenna Starblade y Buenos Aires, víctimas de la traicionera Academia.

- Es una pena, una mujer tan guapa, pero me habéis obligado a hacerlo. El viajero lleva años muerto, no le necesitaba para nada. He simulado todo este tiempo que accedía a su mente para desarrollar la tecnología del viaje en el tiempo porque sabía que habría alguien tan tonto como para intentar rescatarlo o robarlo.

Desolado, era como si me hubieran arrancado el corazón. De hecho desconecté de la conversación y sólo me llegaban partes de sus ácidas réplicas y contraréplicas. Por un tiempo se olvidaron de mí y se dedicaron a despellejarse mutuamente. Cómo podían comportarse así, acababan de matar a una guerrera legendaria y lo que era más importante, a una amiga. Miraba mis manos sin comprenderlo. ¿Es que no les importaban las vidas que estaban cayendo a cada paso de su Guerra Civil? ¿Es que nada les detendría?

Sus gestos mostraban su fanatismo, se habían convertido en caricaturas de sí mismos. Sólo oían a su rival para seguir la escalada de ofensas y amenazas. Y ahí estaba yo capturado en medio de esa batalla dialéctica, entre la espada y la pared, sin mis aliados. Si Jenna había caído, no podía esperar que corriera mejor fortuna el resto. Aún quedaban Gustav Holst y los refugiados de Zyga'Rhon. Pero eso no era suficiente.

En ese crucial momento entendí en lo más profundo de mi ser que ya no podía seguir combatiendo a los Grises y a la Academia a distancia, usando a mis fieles aliados. Yo, Patrick Von Steiner debía dar un paso adelante y dar ejemplo. Así que moralmente renacido me puse en pie y dí el primer paso.

- ¡BASTA!

El silencio se hizo, dejaron su absurdo intercambio de improperios y me miraron fijamente. Enarbolé mi pipa y con el aplomo que requería la situación hablé.

- Se acabó, no voy a permitir que sigáis jugando como niños caprichosos con el destino de la humanidad. Puede que ya no cuente ni con la Expedición Delos ni con mis más cercanos aliados pero no me faltan recursos. Os juro por lo más sagrado que os pararé, pagaréis por vuestros crímenes. La justicia caerá sobre vosotros implacable. La Tierra no es vuestra ni de los Grises. Lo vais a descubrir por las malas.

Os lo habéis pasado bien, habéis pisoteado a quien os ha apetecido, habéis matado a amigos míos. Pues bien, ahora es mi turno. No me importa lo que hagáis, lo que lancéis contra mí, estaré preparado. La Verdad prevalecerá, ¡Por Isis!

Sir Edward Holst sonrió y simplemente dijo: Esto será divertido. La Baronesa visiblemente afectada por mi alocución sólo alcanzó a murmurar, Recuerda cual es la amenaza prioritaria, ya tendremos tiempo después de zanjar nuestras diferencias. Dicho lo cual se terminó la conferencia a tres dejándome solo con mi propósito de luchar. Gustav regresó y apoyando su mano en mi hombro pronunció las palabras que necesitaba oír.

- Tengo un plan, vamos a darle la vuelta a esta guerra. Primero recogeremos a alguien que bien podría ser un antepasado tuyo.

Continuará...

domingo, mayo 11, 2008

Infiltración en la Academia XV: ¿Quién es Sir Edward Holst? Parte II

La clave que me permitió descifrar el enigma de Sir Edward Holst estaba en un artículo que había guardado en mis archivos. Al recordarlo fui a mi hemeroteca, dedicada al gran Charles Fort y rescaté el artículo junto a otros relacionados. Todos ellos abordaban desde diferentes perspectivas el mismo tema, un sueño largamente acariciado por la humanidad, viajar en el tiempo. Si Sir Edward Holst tenía acceso a la tecnología necesaria, cosa nada rara teniendo en cuenta los abundantes recursos de la Academia, podía haber estado al mismo tiempo en varios lugares, explicando la superposición entre las vidas de los "Edward Holst". No obstante, eso dejaba un detalle por explicar, su edad.

Aunque viajara en el tiempo, los años deberían pasar por él y todas esas vidas eran incompatibles con la edad que mostraban los análisis médicos. Sentía que faltaba una pieza en el rompecabezas. Estaba claro que Holst había hecho su portentoso curriculum gracias a sus excursiones al pasado y quizás al ¿futuro? Por un momento manejé la idea de que su organismo hubiera sido alterado para ralentizar el envejecimiento, pero una vez más los análisis echaron tierra por encima de mi hipótesis. Sir Edward Holst, a pesar de las apariencias, es un hombre normal y corriente en cuanto a su biología se refiere.

Una referencia despectiva en una nota a pie de página me puso sin saberlo en la buena dirección. El autor se reía de un "colega" con el gesto de soberbia típico de los académicos: A diferencia de las patrañas pobremente urdidas por el ignorante John De'Vril Blaclack. Mi olfato de investigador me decía que ese investigador debía tener la respuesta. Apenas unos minutos más tarde tenía el secreto de Holst. En un ensayo sobre modos de viajar en el tiempo detallaba un método en el cual uno abandona la línea temporal y deja de avanzar el tiempo, ergo envejecer. Es como si uno se bajara del tren. Lo asombroso es que al reengancharse a la línea en otro punto uno no volvería a envejecer pues no es su destino, por lo que tampoco podrá morir. Sólo al volver al mismo punto en el que inició el viaje temporal se reanudaría el paso del tiempo.

De esa manera se podrían vivir incontables vidas con la seguridad de volver al presente sano y salvo, pues uno está destinado, a falta de una palabra mejor, a vivir y morir en su presente y no devorado por un dinosaurio. Este método es muy complejo de realizar técnicamente y evita problemas que podrían ocurrir de quedar el cadáver del viajero con elementos anacrónicos ya sea en su pasado o en su futuro.

Sir Edward Holst, viajero en el tiempo y en el espacio. ¿Quién iba a pensar que un miembro de la aburrida y apolillada Academia tendría una vida o vidas tan intensas? Quizás sea eso lo que llamó la atención de los Ancianos, sangre joven para mantener viva a la Bestia. ¿Qué pensarán ahora de su joven promesa? ¿Estarán desencantados con su decisión de unirse a los Grises o su alejamiento de la raza humana ha llegado hasta un punto sin retorno en el que ya no les importa nuestro destino? Quizás hayan cedido las llaves del reino a los nuevos propietarios a cambio de una recompensa, ¿un planeta que modelar desde cero?

Quedan por comentar un par de detalles relacionados a nuestro adversario, uno es la existencia de un "hermano", que es su opuesto, un ying al yang, del que hablaré más adelante, pues prefiero intentar contactar primero con él. Puede ser otro viajero en el tiempo y si sigue vivo, sería una gran aportación a nuestro bando. El otro es que Holst cuenta con su propio perro de presa, Lord Ian Blackwood alias el Animal de Sussex, alias el Carnicero de Southampton y más apodos que se ha ido ganando a su paso por su Inglaterra natal. Sus puños han catado la sangre de más de una centenar de especies alienígenas, está a la altura del Agente.

Lord Ian Blackwood en el centro con una camiseta de la iniciativa Dharma, acompañado por sus secuaces

Me llegan noticias de que la división en la Academia se agranda exponencialmente a medida que se acerca el 15 de mayo, se respira un ambiente prebélico. Deberemos estar a la altura de las circunstancias.

¡Por Isis!

sábado, mayo 10, 2008

Infiltración en la Academia XIV: ¿Quién es Sir Edward Holst? Parte I

El fatídico día se acerca y leyendo los archivos confidenciales de la Academia veo con pavor que nuestras valerosas acciones son como picaduras de mosquito en un elefante centenario. Les molestamos pero no cambiamos el rumbo de sus planes. Ni siquiera creo que logremos descifrar toda la información que ha caído en nuestras manos antes de que los Grises desaten su poder sobre la Tierra. He sugerido a nuestros aliados que se preparen para lo peor. Yo ya lo estoy.

Mientras veo como caen las hojas del calendario en un ánimo que varía entre la expectación y el terror más puro he indagado en una de las piezas clave de esta sangrienta partida de ajedrez, Sir Eward Holst. Es el Regente más joven que ha habido jamás y apuesto a que nadie batirá su marca. Se ha abierto paso hasta la cima en una de las organizaciones más rígidas del mundo, ninguna barrera ni prueba se le ha resistido y ahora ha dado su apoyo al enemigo invasor Gris.

Su ficha es un puzzle en el sentido literal del término. Está compuesta de subfichas que parecen hablar de experiencias de otras personas pues es imposible que en una sola vida se realicen tantas "gestas". Para complicarlo más están censuradas, hay datos borrados por el propio Holst me atrevería a decir. Sabemos que nació en Dinamarca pero no cuando, es joven, eso sí, todas las fuentes incluso las externas a la Academia coinciden en eso. Su temprana edad es motivo de atención por sus compañeros del Círculo Púrpura y desata envidias apenas disimuladas.

Posee conocimientos y experiencias que no puede haber acumulado en los años que aparenta. Al principio pensé que la clave era eso, aparenta. Me dije, al igual que la Baronesa tiene muchos más años que los que refleja su lozano rostro. La teoría chocó con la realidad, los análisis de ADN practicados por sus "colegas" demostraban sin lugar a dudas que no podía tener más de 33 años. Entonces me acordé de la memoria genética, esos conocimientos innatos con los que nacemos, quizás en su familia consiguieron aumentar la calidad y cantidad de esa memoria compartida legando su conocimiento a sus hijos no en libros y manuscritos sino en los genes, algo que nadie les podría quitar.

¿Cuál es el significado de esta lápida?¿Es un antepasado, una víctima o el mismísmo Sir Edward Holst el que descansa en esa tumba?

Alentado por esa pista busqué la información de los Holst, así di con varios Edward Holst, un prolífico músico danés del siglo XIX, un misterioso policía inglés de los años 70, un polémico chamán europeo en la India, un ingeniero del MIT, un ocultista aprendiz de Alesteir Crowley, un broker en el Wall Street de los 80, un erudito historiador de la Universidad de Oxford... y más, muchos más. En todos los casos era su nombre o una variación del mismo. Una vez más la realidad despedazaba mis teorías con saña. No había relaciones de parentesco entre ellos y muchos coincidían en periodos temporales, descartando tanto la teoría de la memoria genética como la posibilidad de que fueran reencarnaciones de la misma persona. No obstante, algo sí cuadraba, las experiencias de todas esas personas se correspondían punto por punto con las subfichas de nuestro enigmático rival.

Sir Edward Holst de alguna manera era la suma de todas esas personas: sus recuerdos, sus habilidades, sus sentimientos...le pertenecían pero ¿cómo? Si se los hubiera robado, ¿por qué hacerlo a gente que se llamara igual que él? ¿Acaso era un efecto colateral? ¿Al absorberlos se convertían en él? Mi mente estaba confusa y todo me daba vueltas hasta que en un instante de lucidez lo comprendí todo y vosotros, queridos lectores, también lo comprenderéis, mañana.

¡Por isis!

viernes, diciembre 22, 2006

Respondiendo a las calumnias

Como la pérfida serpiente del Génesis, el inefable Sir Edward Holst, que de caballero sólo tiene el título heredado de sus padres y conseguido por un antepasado lejano, se ha colado en este, nuestro humilde santuario, para verter su bilis ponzoñosa. ¿Películas? ¿personajes de ficción? Todo lo que hay en este blog es la Realidad, llena de incontables matices, que jamás podrán ser explicados por las pobres teorías reduccionistas que se defienden a capa y espada desde la Real Academia de la Historia, pomposo nombre para un geriátrico de amargados.

Os aseguro que esta intromisión no quedará impune, dejaré esa entrada como recuerdo de la permanente amenaza de la Academia que pende cual espada de Damocles sobre este blog. Desconfiado como soy de la tecnología moderna, y este sabotaje la ha reforzado, he pedido a Tarot que lance un hechizo de protección, para lo que se ha traído unas hadas.

PD El número 41 de Tarot, Witch of the Black Rose está ya a la venta. :-)

martes, diciembre 19, 2006

Atención: ¡Este blog es una farsa!

Durante demasiado tiempo hemos permitido que este mercachifle nos ataque impunemente a los historiadores desde este blog. No vamos a consentir que siga propagando calumnias. Es absolutamente falso que destruyamos u ocultemos objetos porque no encajen en nuestras teorías, teorías resultado de años de estudios y no de ver películas y leer tebeos, que son la única base de este descarado. Sus pruebas son ridículas como puede ver cualquiera con dos dedos de frente que revise el deleznable historial de este blog, personajes de ficción y pseudo documentales van de la mano en un burdo intento de apoyar las tesis de otro mangante, Erich Von Däniken, un estafador del fisco reconvertido a feriante.

Hasta ahora lo miraba con el desprecio que merece esta cucaracha, pero esta abracadabrante batalla por la supuesta salvación de un templo ha marcado el límite. Es mentira, repito, mentira, que mi equipo pretenda dañar el templo de Saraswati, un edificio encontrado gracias a mi labor de investigación y no las paparruchas y los contactos criminales de Patrick Von Steiner. Si alguien cree este relato alucinógeno de satélites de la muerte, cantantes, personajes de cómics y dios sabe que más, es que tiene serios problemas mentales o es imbécil. Gracias a uno de mis colaboradores he podido entrar en la cuenta de este farsante y me aseguraré de que no puede borrar esta entrada.

La única amenaza a ese templo son los criminales y terroristas de medio pelo que ha reunido este condenado suizo. Aprovecho para dirigirme a ti, Patrick, cabrón miserable, sé que estás leyendo esto. Vete a tu cueva en Suiza o haré que el ejército hindú te eche a patadas, a ti y a los ladrones que te acompañan.

Un saludo, Sir Edward Holst. Secretario de la Real Academia de Historia.