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sábado, febrero 13, 2016

Ondas gravitacionales, un registro cósmico

Veo que mi aliada se ha adelantado a dar la noticia de las ondas gravitacionales, "temiendo" que no le hiciera justicia a este hito científico. Para disipar cualquier temor he empezado esta entrada con un vídeo del MIT que explica cómo se ha confirmado la existencia de las ondas gravitacionales cien años después de que las describiera el genial Albert Einstein. Es evidente que que cambiará nuestra forma de estudiar el cosmos, al dotarnos de una herramienta más. Gracias a las ondas gravitacionales, podremos acceder a un registro histórico de los cataclismos cósmicos. Una fuente de información que estaba entre nosotros, oculta, escondida en el interior de los átomos y que sólo la tecnología punta y un experimento elegante han sacado a la luz.

Es nuestro deber construir detectores de ondas gravitacionales para consultar directamente esta impresionante base de datos. No podemos dejar que la vil Academia una vez más filtre y manipule la información. ¿Quién nos dice que sólo haya registros de fenómenos naturales como la colisión de dos agujeros negros o que no haya alguna mano detrás de esa colisión? Estoy convencido de que las civilizaciones avanzadas son capaces de transmitir información mediante la generación controlada de ondas gravitacionales. Es más, puede que sea una forma de salvaguardar la información, esparciéndola por todo el universo, cifrada convenientemente para evitar que caiga en malas manos. Este descubrimiento abre puertas a lo desconocido y ¿qué más puede pedir un investigador de lo imposible?

¡Por Isis!

jueves, febrero 11, 2016

Ondas gravitacionales

Pensar en cómo podría dar esta noticia Patrick Von Steiner ha sido un factor decisivo para que me animar a escribir esta entrada. 100 años después de que Albert Einstein predijera su existencia a partir de su magna teoría de la relatividad general, el LIGO ha sido capaz de detectar ondas gravitacionales simultáneamente en dos de sus centros, gracias a un reciente actualización de sus infraestructuras.

Las ondas gravitacionales son causadas por la colisión de cuerpos supermasivos como agujeros negros o estrellas de neutrones. En este caso el causante fue el choque de dos agujeros negros hace más de mil millones de años que convirtió en energía el triple de masa de nuestro sol. Este descubrimiento no se limita a afianzar la figura de Einstein sino que abre una nueva venta por la que observar y estudiar el universo. Ahora podremos estudiar objetos que no emiten luz, usando las ondas gravitaciones que vienen a funcionar como las ondas que se crean en el agua cuando tiramos una piedra. Intuyo que mi aliado suizo ya les estará buscando aplicaciones relacionadas con alienígenas y otras dimensiones, y por eso quería intervenir antes y dar una versión seria. No es que no existan alienígenas y dimensiones más allá de las que experimentamos conscientemente, pero no es necesario sacar estos temas a colación a cada paso, más aún cuando la noticia ya es suficientemente impactante de por sí. Hoy tenemos una nueva herramienta y una nueva confirmación de la relatividad general. La ciencia nos da una alegría en un momento en el que parecen escasear las buenas noticias y los rumores de una nueva crisis amenazan con acabar provocándola.

¡Por el Nuevo Mundo!, Ellen Blackmoon