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sábado, septiembre 27, 2025

Rumores sobre el LHC

La censura de la corrupta y decadente Academia siempre ha tenido puntos ciegos, por los que se les escapaba la Verdad, habitualmente en forma de rumores y leyendas urbanas. Con el tiempo, esos agujeros en su tupida red de mentiras y medias verdades se han hecho cada vez más grandes. Hace tiempo que se viene hablando de que en el LHC del CERN, uno de los principales centros científicos del mundo, se crean portales a otras dimensionas. En teoría se supone que son ventanas a otras realidades efímeras que tan sólo nos dejan atisbar por un instante. Lo que nos comentan van mucho más allá, a la vez que también encaja más con nuestras experiencias.

Esos portales serían más permanentes de los que quieren que pensemos y funcionan de puente entre nuestra realidad y otras. Un arriesgado juego de ruleta rusa, pues tanto puede dar con una realidad deshabitada, como una habitada por seres pacíficos como por criaturas sedientas de conquista. Los rumores más aventurados hablan de visitas constantes de alienígenas extradimensionales, que estarían colaborando con los científicos del CERN. Un trato mucho mejor del que suele dar la mezquina Academia, que salvo ante los Grises y los reptilianos opta por la tortura y la esclavitud con cualquier ser extraterrestre, sin importar si está o no dotado de inteligencia. Deberíamos hacerles una visita algún día.

¡Por Isis!

jueves, diciembre 04, 2014

Cómo sacarle partido al LHC

Debo reconocer que el chiflado suizo, que vaga en la actualidad por sus tierras como un vulgar bandolero con su banda de rufianes, tiene razón en una de sus tesis preferidas, el valor de la cultura popular como fuente de conocimiento. Estaba empezando a plantearme coger a mis propios soldados como rivales de mi guerrera favorita, cuando me encontré con cierta serie de la CW titulada The Flash, basada en las andanzas del superhéroe de cómic del mismo nombre. En esta adaptación un accidente en un acelerador de partículas libera todo tipo de partículas exóticas sobre una ciudad, dando lugar a cambios en ciertos individuos, a los que dota de capacidades especiales. Metahumanos, les llaman. Esa idea me fascinó. Tengo un acelerador de partículas bajo mi control, quizás el más potente del mundo y no em tiembla el pulso a la hora de usarlo. Además es una forma de motivar a los perezosos científicos que pululan por estas instalaciones a que cumplan con mi auténtica meta. Cada cierto tiempo, varios serán convertidos en metahumanos y usarán sus recién adquiridas capacidades contra la formidable Kim "La Trituradora" Keres. Y así es cómo se pone a buen uso un acelerador de partículas, y no en confirma teorías ridículas.

¡Por Isis!

martes, mayo 13, 2014

¿Golpe? Un contratiempo menor

¿Cómo pueden ser tan ingenuos?, ¿cómo es posible que se les haya pasado por alto algo tan condenadamente obvio? Mientras redacto estas líneas, me cuesta contener las carcajadas. Mientras esa torpe alianza de fanáticos y chiflados organizaba una yincana en un villorrio belga, yo me apoderaba de mi verdadero objetivo en Suiza. Cualquier persona con dos dedos de frente debería saber que hay algo más valioso en esta nación que sus bancos, especialmente si eres suizo, como es el caso del infame creador de este blog. La imagen es una pista descarada, pero por si acaso los lectores de este blog comparten la burricie de sus responsables, lo deletrearé. C-E-R-N. Un acelerador de partículas, un juguete caro en manos de los científicos teóricos para buscar partículas y justificar el dinero público que reciben. En mis manos, un arma que unida a mi magia, abre un mundo de posibilidades. Si vuestros primitivos cerebros han sido capaces de procesar lo que acabáis de leer, entenderéis lo poco que me importa que mis incompetentes enemigos se hayan hecho "fuertes" en un ignoto rincón de Bélgica. Ni suponen una amenaza, ni nunca lo han hecho, les permito seguir vivos y en libertad porque me entretienen y todo ejército necesita práctica constante para no bajar la guardia. Como rivales son mediocres, pero es lo único que hay a mano.

Para aquellos visitantes o colaboradores de Patrick Von Steiner, cuya ínfima inteligencia provoca que el mensaje de esta entrada no sea interpretado correctamente, os dejo la siguiente canción, más digerible para la clase de escoria que cae por este diario de lo "imposible".


I've got the power!

¡Que corra la sangre!, Karen Bloodscream