martes, marzo 30, 2010

Asalto a la Isla Parte V

Pupila y maestra.

Liderados por el creador de esta bitácora, osasis del pensamiento heterodoxo, bajamos al sótano. Los escogidos por Steiner para la misión fuimos la guerrera de las estrellas Jenna Starblade, el bardo Duane McGregor, el mercenario Bad Wolf, la experta cazadora Nadia Dementieva, su jefa y líder de los Hijos del Nuevo Mundo Ellen Blackmoon, el co-fundador de Hazlo Como Puedas Esteban Marín y una servidora.

Derribamos la puerta y nos recibió un rugido infrahumano, pero esta vez ya no era tanto de hambre sino de furia. Nos esperaba la criatura que se negó a decir su nombre rodeada por sus fieles siervos, a sus pies estaban los restos de los piratas y académicos, entregados por sus teóricos aliados para saciar el voraz apetito de su Amo Y Señor. Luchamos con todas nuestras armas y parecía por momentos que íbamos a triunfar pero pronto descubrimos que era un espejismo. La fortaleza era en realidad un sustituto de la nave en la que había llegado y todos estos años de sacrificios habían sido para regresar a su hogar. La sangre era el combustible que precisaba. Cuando ele edificio empezó a desgajarse de la isla supimos que debíamos abandonarlo y así hicimos a tiempo de ver como una malla roja lo recubría. Ascendió al cielo hasta convertirse en un punto en el firmamento y Jenna prometió darle caza para hacerle pagar por sus crímenes.

Un saludo pop de Carman Corrigan

domingo, marzo 28, 2010

Ronda de imágenes cautivadoras Entrega XXXIV

Antes de combatir a la bestia que nos espera en el sótano de la fortaleza hemos tomado un respiro y celebrado la liberación del insigne investigador y colega Patrick Von Steiner y nuestros compañeros.

La magnífica modelo y go-go, Alice Ayers.
Un saludo pop de Carman Corrigan

viernes, marzo 26, 2010

Asalto a la Isla Parte IV


Tras subir planta a planta esta fortaleza como si fueran fases de un videojuego llegamos a la última para encontrarnos conque estaba aparentemente vacía. Sin dejarnos llevar por las apariencias rastreamos cada habitación minuciosamente y dimos con un cuarto secreto en el que estaban nuestros compañeros. Los jerifaltes de la instalación y los indígenas han desaparecido. Ahora toca decidir qué hacemos con el monstruo del sótano. Podemos derribar el edificio encima suya o bajar y matarlo. Esas son básicamente las dos opciones que tenemos. También está el molesto cabo suelto de nuestros enemigos "volatilizados".

Un saludo pop de Carman Corrigan