viernes, julio 03, 2009

Batalla por el Nuevo Mundo: GUERRA TOTAL

Nuestros intentos de encontrar una solución civilizada a este conflicto han caído en oídos sordos, la sed de sangre ha cegado a los dos bandos, que se acusan mutuamente de incontables crímenes a la vez que irónicamente los cometen. Por si fuera poco cada vez que hemos dado con un alto cargo de Zeta Reticuli dispuesto a negociar un compañero suyo ha caído a manos de los alegres muchachos de Patrick Von Steiner. Así no hay manera. Los supuestos protectores de la humanidad han saboteado todos los conatos de diálogo, sólo quieren destruir al adversario y están dispuestos a sacrificarnos a todos con tal de conseguirlo. Hay que entender dentro de este contexto la infantil pataleta de Carman Corrigan, que no deja de ser una advenediza. Su aportación a la presente batalla ha sido el desencadenante final de la guerra abierta que sacude el mundo en estos momentos. Todos se han sumado a la refriega, desde Lionel y sus colegas de Agartha hasta las criaturas extradimensionales y refuerzos de los Grises, mercenarios metálicos de formas exóticas.

Me niego a seguir contando esta oda a la estulticia en la que se ha convertido la batalla por el Nuevo Mundo, prefiero dedicar mi tiempo a evitar que se consume la extinción de la humanidad, que ha sido mi única meta desde el principio. Afortunadamente Sir Edward Holst causó una impresión grata en Zeta Reticuli que bien podría ser nuestra tabla de salvación. Hablando de mi hermano, está en una instalación médica curándose de sus heridas, en coma reversible. NO creo que llegue a presenciar el final de esta tragedia. Abandono una vez más este blog insatisfecho por mi paso, en el que no podido encauzar hacia fines más constructivos a los salvajes que forman la Resistencia. No acompaño esta entrada con imágenes ni narración de las atrocidades que se están cometiendo como forma de protesta. Estoy muy harto de los adictos a la violencia descerebrada, sus gestas han resultado ser cualquier cosa excepto actos desinteresados por el bien común. Sólo espero que acabe pronto este suplicio y quede vivo alguien para contarlo.

Se despide un decepcionado Gustav Holst

jueves, julio 02, 2009

¡Protesto!

Se acabó, me he hartado de ver como lo que empezó siendo una crónica más o menos imparcial de esta batalla ha derivado en una campaña de difamación de la Resistencia. Gutsav Holst ha cambiado, desconozco el motivo, pero es un hecho apreciable por cualquier que haya seguido sus posts. De repente somos irresponsables terroristas que sólo pensamos en matar grises en vez de proteger a la humanidad. ¿Disculpa? Estamos en GUERRA, esto no son unos juegos florales de los que se pueda salir con un uso refinado de la dialéctica o agasajando a nuestros invasores. Hay que expulsarlos a la fuerza porque no hay otra manera, punto. Los Grises son parásitos, he visto imágenes de Zyga'Rhon, diablos, convivo diariamente con gente de allí. Sé lo que han sufrido bajo sus garras, cómo les han exprimido hasta la última gota de sangre, sobreexplotando su planeta gracias a que idiotas sedientos de poder se lo entregaron en bandeja. Igualito que ciertos capullos que nos hablan de una Utopía. ¿Se creen que somos imbéciles? El Nuevo Mundo de Sir Edward Holst no es más que una alambicada farsa para convertirnos en esclavos de Zeta Reticuli.

Preparándome para la acción.

Dice Gustav que la Pandemia Blanca es un arma biológica cruel sin cura, eso es FALSO. Tiene un tratamiento muy sencillo, volver a sus mundos natales, allí pierde efecto este organismo dejando como único recuerdo el color blanco. Los que lo desarrollaron no deseaban exterminar un pueblo, no querían ser como los Grises pero tampoco querían sumarse a su lista de genocidios (ellos sí lo son) así que crearon algo que los forzara a detener su estrategia expansionista. Nosotros hemos revivido ese deseo, no somos asesinos, sólo nos estamos defendiendo de un imperio opresor y de sus cómplices humanos. Sincermanete me importan un bledo la ira de nuestros enemigos o tus planes, te aseguro que son minúsculos en comparación a nuestra justa furia. Vamos a poner fin a su reinado de terror con o sin tu ayuda y esto sólo será el principio. Esta batalla es la punta del iceberg, hoy es la Tierra, mañana será otro planeta y pasado otro...hasta acabar con esa repugnante red de corrupción.

A la guerra, ¡por la Libertad!¡Por Isis!


Un saludo airado de Carman Corrigan, antropóloga pop de lo imposible.

miércoles, julio 01, 2009

Batalla por el Nuevo Mundo: La Pandemia desatada

Los "heroicos" protectores de la humanidad han decidido una vez más ignorar al sentido común optando por la vía Starblade, es decir, leña al mono hasta que reviente. Les debía parecer poca la tensión generado por este conflicto global que han decidido dispararla. Varios equipos a las órdenes del investigador de lo imposible, Patrick Von Steiner han liberado su arma biológica en bases de la alianza Academia/Zyga'Rhon. La Pandemia Blanca ya es una realidad tangible y al fin conocemos la causa de su nombre. La piel de sus víctimas se ha vuelto de un blanco nuclear, un claro e inequívoco indicador y que me lleva a pensar que fue lo que impidió que cuajara contra los Grises. Es fácil reconocer y aislar a los afectados. Los otros efectos son pérdida de habilidades motoras y de fuerza, apenas se arrastran por el suelo respirando con dificultad. La muerte les llega por su condición extremadamente vulnerable, es un método cruel que alarga el sufrimiento sin motivo. No hay cura conocida y sus re-creadores están muy orgullosos de ello. La reacción ha sido inmediata, el malestar de los Grises está alcanzando máximos históricos y la idea de destruir la Tierra cuenta a cada hora con más adeptos.

Carman Corrigan, ¿la genocida pop?

Afortunadamente El Bibliotecario y un servidor estamos trabajando para que esto se solucione si no de una forma diplomática por lo menos razonable. Mando aquí un mensaje a ambas partes para que atiendan a razones y escojan un lugar deshabitado a poder ser para dilucidar el ganador de esta batalla. Creo que a nadie la interesa arrasar este planeta, ¿verdad?.

Un saludo, Gustav Holst