jueves, abril 10, 2014

El disco Schist Parte I

Incluso en el corazón del territorio ocupado por la sanguinaria Karen Bloodscream, sigo en contacto con mi vasta red de informadores. Gracias a su imperturbable eficacia os puedo traer una noticia que obligará a los egiptólogos honestos a reescribir los libros de historia del Antiguo Egipto. El resto seguirá vendiendo sus ajadas mentiras al peso con cubiertas gruesas de cuero y letras doradas. Como suele pasar, no es un descubrimiento, pues el artefacto fue hallado en 1936 en la Mastaba de Sabu, una tumba de la primera dinastía, mas es ahora cuando se desvela su verdadera importancia, que detallaré en una segunda entrega. Sabu es hijo del Faraón Aneddzhiba, quinto de la primera dinastía, y se le conocía como la "estrella de la familia de Horus". Concluyo esta primera entrega proponiendo varias preguntas a los lectores fieles de esta bitácora de lo imposible.

  • ¿Qué es este objeto?
  • ¿Cuál es su utilidad?
  • ¿Por qué cambiará nuestra concepción de la historia del Antiguo Egipto?
  • ¿Qué conexión tiene con los Astronautas Antiguos?

Podéis responder en los comentarios de esta entrada o mediante el correo electrónico de este oasis del pensamiento heterodoxo.

¡Por Isis!

martes, abril 08, 2014

Haciendo la lista

Los países que he ocupado hasta el momento, aprovechando sus crisis internas y la nula capacidad de la Unión Europea para defender su integridad territorial con un ejército unificado y no el actual guirigay.

  • Bélgica
  • Francia
  • Holanda
  • Luxemburgo

Ahora toca escoger la dirección en la que ampliaré mis posesiones, ¿cuál es el objetivo más apetitoso?, ¿cuál es el más vulnerable? Lo sabréis muy pronto, casi a la vez que la nación agraciada.

¡Que corra la sangre!, Karen Bloodscream

lunes, abril 07, 2014

Mucho ruido y pocas nueces

Tras una semana del más completo silencio por parte de esa frágil e inexplicable alianza formada por la Resistencia y los Hijos del Nuevo Mundo, me he animado a escribir en esta delirante bitácora para dejar constancia de su patente inutilidad. Si con su infiltración pretendían iniciar una rebelión en Bélgica, han fracasado miserablemente. Más allá de ofrecerme un entretenimiento, no se puede decir que hayan conseguido gran cosa y estos días de silencio sepulcral son la mejor prueba. Si tuvieran aunque fuera una pequeña victoria en su haber, estarían aquí pregonándola a los cuatro vientos. La cruda realidad es que no solo sigo al mando de las naciones que he ocupado sino que pronto caerá otra.

¡Que corra la sangre!, Karen Bloodscream