Incluso en el corazón del territorio ocupado por la sanguinaria Karen Bloodscream, sigo en contacto con mi vasta red de informadores. Gracias a su imperturbable eficacia os puedo traer una noticia que obligará a los egiptólogos honestos a reescribir los libros de historia del Antiguo Egipto. El resto seguirá vendiendo sus ajadas mentiras al peso con cubiertas gruesas de cuero y letras doradas. Como suele pasar, no es un descubrimiento, pues el artefacto fue hallado en 1936 en la Mastaba de Sabu, una tumba de la primera dinastía, mas es ahora cuando se desvela su verdadera importancia, que detallaré en una segunda entrega. Sabu es hijo del Faraón Aneddzhiba, quinto de la primera dinastía, y se le conocía como la "estrella de la familia de Horus". Concluyo esta primera entrega proponiendo varias preguntas a los lectores fieles de esta bitácora de lo imposible.
- ¿Qué es este objeto?
- ¿Cuál es su utilidad?
- ¿Por qué cambiará nuestra concepción de la historia del Antiguo Egipto?
- ¿Qué conexión tiene con los Astronautas Antiguos?
Podéis responder en los comentarios de esta entrada o mediante el correo electrónico de este oasis del pensamiento heterodoxo.
