sábado, octubre 09, 2021

Elaiza Ikeda: Ayayay

El mismo día que los servicios de Facebook cayeron por todo el mundo durante seis horas, dando pie a todo tipo de debates y especulaciones que aún siguen, la brillante artista Elaiza Ikeda estrenaba su segunda canción, Ayayay. Siendo un investigador de lo desconocido ducho en la Cultura Pop, es inevitable no conectar ambos sucesos. Ese título debió sonar muchas veces en las oficinas de Facebook, primero cuando se dieron cuenta del alcance del problema y después cuando se las vieron y desearon para arreglarlo. Con esto no digo que Elaiza Ikeda sea adivina, mas bien parece un mensaje del Cosmos. Os dejo a vosotros, mis estimados visitantes, que decidáis por vosotros mismos si su tema podría aludir o no a esa pequeña catástrofe digital que durante unas horas desconecto los servicios omnipresentes de Facebook del resto de Internet, incluyendo a sus millones de usuarios.

Podéis seguir y apoyar a Elaiza Ikeda en los siguientes enlaces:

¡Por Isis!

jueves, octubre 07, 2021

Hetare Tachiyo

El séptimo single de las STU48 marca el final de una etapa, pues es la última colaboración de su ex-capitana Nana Okada, que abandona el grupo, en el que ha estado desde sus inicios, para centrarse en las AKB48. La letra es de una sinceridad inusual y muy de agradecer en un mundo que o bien opta por el lenguaje cursi y vacuo, o por la demagogia y el chascarrillo fácil. Aquí toca nervio porque hay honestidad. Añádese el buen hacer de las componentes de las STU48 y tenemos un single memorable.

Podéis seguir y apoyar a Nana Okada en los siguientes enlaces:

¡Por Isis!

martes, octubre 05, 2021

La fragilidad de Internet

La caída ayer durante seis horas de Facebook, WhatsApp e Instagram es una muestra tanto de la fragilidad de Intenet como de la dependencia de unos pocos servicios. Aunque las aplicaciones no habían desaparecido, eran inaccesibles. Todo Internet depende de la capacidad de traducir las urls en ips. Cuando falla eso, Internet se convierte en una miríada de islas desconectadas entre sí, un millardo de redes aisladas, incapaces de ver al resto. Sirva esto de recordatorio de lo vulnerables que somos los investigadores de lo desconocido y demás pensadores heterodoxos. Ya pasó una vez aquí mismo que el dominio dejó de funcionar unos días por un ataque a traición de la vil Academia. Desde entonces, hemos tomado medidas, mas nunca se puede garantizar al 100% que no volverá a suceder. Solamente podemos estar alerta y ser precavidos.

¡Por Isis!