viernes, febrero 27, 2009

La anodina vida a la sombra del farsante

En la frívola y afortunadamente breve festividad de Carnaval la legión de parásitos reincidentes que se formó cual hongos alrededor de Planeta Inquietante siguió a su nefando líder, aunque nadie consiguió eclipsar su aberrante disfraz. De hecho aprovecharon esa situación para cometer sus habituales fechorías. Aprovechando que Steiner acaparaba todas las miradas y reacciones de estupor robaban y espiaban a placer, todo por el mantenimiento de su maligna causa. Así se hicieron con una cantidad considerable de carteras y relojes, amén de documentos que se les antojaban "confidenciales". La policía, tan ineficaz como siempre en Santiago de Compostela, afirma que está investigando la "serie de incidentes". Animo a sus víctimas a acudir a la sede de la Academia que hay en esta ciudad patrimonio de la humanidad y pasen de los gorilas tripudos de azul.

El adláter escogido para ilustrar esta entrada es el patético Rob Larroca, un vulgar mercenario tan inexpresivo como prescindible. El que siga junto al suizo no habla bien de ninguno de los dos. Su disfraz consigue el efecto contrario al buscado, esa bandana por lo que me han contado identifica a los ninjas renegados con lo que estaría reconociendo de una forma bastante explícita lo que yo siempre he afirmado, que es un criminal, un villano. El batín casero tampoco ayuda precisamente a tomarse en serio a este guerrero de pacotilla, este olvidable fracaso de la especie humana. Con este párrafo le he dedicado mucho más tiempo y atención de la que se merece un ser con el raro don de tener menos valor y carisma que un mueble.


Saludos, Sir Edward Holst

jueves, febrero 26, 2009

¡El Horor! ¡El Horror!

Justo en el preciso momento en el que me sentía a salvo de la decadente festividad del Carnaval, amparado por la agradecida calma del miércoles de ceniza el eficaz sistema de información de la Academia me pasa una serie de imágenes tomadas esta misma semana. Su contenido absolutamente hiriente y profundamente perturbador para cualquier ser sensible me golpeó como un meteorito, mis tripas se revolvieron como sólo han hecho en los peores momentos de mi vida y tras una carrera frenética a mi lavabo privado vacié todo lo que contenía mi estómago. Durante un día entero estuve además de sin probar bocado y lavándome los ojos meditando si debía compartir esos documentos gráficos. Fue una decisión particularmente difícil pero como académico he sido preparado para este tipo de dilemas.

He decidido que como lectores de esta bitácora, muchos de vosotros desde su infausto inicio, tenéis derecho a saber de qué van estas imágenes. Tal como intuía los criminales que tienen la cara dura de llamarse la Resistencia disfrutaron a tope el Carnaval, una celebración que les va como anillo al dedo. El que dio más la nota fue su líder, el estafador Patrick Von Steiner que con un disfraz horripilante me produjo todos los síntomas que he descrito antes. A su lado el resto de su grupúsculo parece discreto. He escogido una imagen particularmente representativa de esa larga noche de vino y rosas. Mañana os ofreceré el aspecto de uno de sus adláteres, infinitamente más anodina como corresponde a su simplona personalidad. Mirad bajo vuestra responsabilidad, puede provocar traumas indelebles, lloros incontenibles, ataques de histeria y cualquier síntoma que venga recogido en un manual de psicología. Con ustedes el creador de Planeta Inquietante reconvertido en criatura del averno.

Espero que esta desgarradora imagen abra más ojos de los que ciegue, ese individuo es el que os llama a oponeros al Nuevo Mundo, ¿vais a fiaros de él? ¿Seréis tan estúpidos?


Saludos y disculpas por interrumpir el correcto desarrollo de vuestra digestión, Sir Edward Holst

martes, febrero 24, 2009

Contruyendo el Nuevo Mundo Entrega VII

El hatajo de vulgares criminales y demás despojos de la sociedad que sigue ciegamente al díscolo y desvergonzado Patrick Von Steiner sobrelleva malamente la merecida resaca en su lúgubre y decadente madriguera tras un día de juerga descontrolada con la excusa del carnaval. Seguramente se hayan despertado en un oscuro callejón empapados en vómitos en alcohol, como mínimo. Otros en cambio sabemos vivir fiestas intrascendentes como estas con la mesura que recomienda el sentido común por no decir la clase y el buen hacer que se le supone a cualquier miembro de la Academia. Mientras paladeo un fino té importado de la India os comentaré el siguiente proyecto que nos llevará un paso más cerca de la soñada Utopía.

Me complace informaros de que una misión conjunta con Zeta Reticuli enviará una serie de naves de proporciones ciertamente descomunales construidas por nuestros aliados en el espacio al sol. Al llegar a su destino se dispondrán alrededor de nuestro astro rey formando una malla de colectores de energía que enviarán directamente a nuestra red de satélites. Será la mayor fuente de energía en la historia de la humanidad. Una pieza clave de nuestro plan, fundamental para que funcione. Afortunadamente ese despreciable fabulador suizo no puede hacer nada para sabotearlo.

Saludos, Sir Edward Holst