viernes, septiembre 14, 2007

Encuentros en la tercera fase: Kelly-Hopkinsville

Un lugar común en el género de ciencia ficción es el primer encuentro con una raza inteligente extaterrestre. No deja de asombrarme que se siga escribiendo en base a hipótesis más o menos racionales cuando tenemos multitud de relatos de encuentros con alienígenas camuflados como mitología y religión. Pero esos encuentros no cesaron en el alba de los tiempos, no tenemos que remontarnos miles de años para ver que esas criaturas del espacio han visitado la Tierra, y por la frecuencia con la que lo hacen cualquiera diría que disponen en sus lugares de origen de lineas de bajo coste para hacer turismo.

Kelly-Hopkinsville es la denominación de uno de esos encuentros. Se trata de un avistamiento de OVNIS muy bien documentado y contrastado por los expertos más importantes de la materia. El 21 de agosto de 1955 en las cercanías de los pueblos de Kelly y Hopkinsville ( Kentucky) se produjo este suceso y duró hasta la mañana siguiente. Durante ese tiempo múltiples testigos vieron cinco criaturas brillantes y plateadas de tres pies de altura levitando. Siendo fieles al espíritu de Estados Unidos recogido en su segunda enmienda emplearon armas de fuego contra los seres del espacio sin ningún efecto, afortunadamente añadiría yo. ¿Se imaginan lo que habrían provocado hiriendo o matando a uno de los extraterrestres? Las consecuencias de un incidente de este tipo empequeñecerían cualquiera de nuestras guerras. Es hora de que la gente reciba unas mínimas nociones de diplomacia. No podemos arriesgarnos a provocar una guerra con una civilización más avanzada que la nuestra, especialmente cuando nuestros conocimientos y nuestros mismos genes provienen del espacio.


A partir de las descripciones Gary F. Hodson de la división aérea 101ª estacionada en Fort Campbell hizo varias ilustraciones que acompañan este texto. Incapaces de hacerlo pasar como un montaje los agentes de la Academia han empleado su modus operandi habitual dando explicaciones a cada cual más disparatada con tal de evitar reconocer la Verdad. Principalmente son dos, la primera del 57 dice que lo que vieron fueron en realidad... monos pintados que se habían fugado de un circo. Menuda ocurrencia. Las criaturas no eran peludas y fueron inmunes a las balas, cosa que no se puede decir de los monos. La segunda va en la misma linea, sólo cambia le animal, que en este caso serían búhos de un tipo concreto ( os dejo una foto a modo de referencia) Al menos aquí ya no acuden a la pintura para justificar el color plateado y hay que reconocer que se han buscado a un animal con unos ragos faciales similares. Sin embargo no deja de ser otra cortina de humo. Nosotros sabemos que sólo pudieron ser extraterrestres. Cualquier otra explicación sólo es un excusa para negar lo evidente. No estamos solos.

Quedan varias preguntas en el aire, ¿de qué bando son? ¿Están con los grises, con la Expedición Delos o van por libre? ¿Han vuelto? ¿Participarán en la Crisis? Si encuentro respuestas las compartiré con vosotros.

¡Por Isis!


3 comentarios:

  1. Por un momento llegué a creer que los dibujos respondían a tu autoría...

    A L I V I O ...

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  2. Marqués de Aymar y Monferratsábado, septiembre 15, 2007

    A pesar de que hacía mucho tiempo que no veía una expresión artística de este calibre, debo reconocer la Verdad que subyace, más allá de cualquier opinión personal. Además, hay un detalle que parece escapar a su atención, y según creo, es muy inportante. Y no es otra cosa que los dibujos parecen víctimas de las garras de un académico, furioso por una nueva evidencia de una existencia que se sale de sus acartonados esquemas. Lo que sólo refuerza la idea de que los dibujos están inspirados en imágenes reales.

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  3. Kut Umi El Moyra Fulcanelli de etc etcdomingo, septiembre 16, 2007

    Mi muy respetado colega y amigo Patrick von Steiner: feliz regreso a tierra. A tenor de lo que reflejan sus últimos artículos sospecho habrá disfrutado de unas vacaciones ciertamente liberadoras para las potencias varias del espíritu humano. ¿Habrásele revelado el secreto de la Causa Primera? ¿He de suponer que ha tenido el privilegio de disfrutar copulando con estos magníficos ejemplares extraterrestres? Dígame que sí y multiplicará por mil todas las posibilidades de la envidia. Por lo que respecta a mí, el descanso estival comienza ahora que se alejan los calores excesivos de la canícula augusta. Ávido de los paisajes de la mar océana, de los cuerpos plateados de las sirenas, me preparo para una gozosa singladura en la compañía del maestro Jacques Bergier cuyos "Libros condenados" son las páginas en las que aletea el estro de los antiguos aedos. En el título de algunos capítulos se adivina la promesa de la felicidad duradera; acaso más tarde me atreva a revelar sus incogitas, por lo pronto le dejo con varias frases para conjurar el milagro: Capítulo I Cómo encontró Nefer Ka Ptah el "Libro de Toth"; Capítulo V Lo que vio John Dee en el Espejo Negro; Capítulo VIII El libro que vuelve loco: "Excálibur"; Capítulo IX El caso del profesor Filipov... y así hasta diez joyas finamente pulidas por este intelecto superior.

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