miércoles, julio 29, 2026

Humo y espejos

Humo y espejos. Eso es lo que han sido las entradas del siniestro académico Lord Henry Winter. Cada vez que abre la boca sube el pan, y la ya cuestionable reputación de la Academia recibe un duro golpe. Este fósil viviente, que ha regresado al primer plano para vengarse del afamado investigador de lo desconocido y astroarqueólogo Patrick Von Steiner, ha tejido una historia que combina lo que realmente ha sucedido con una maraña de mentiras. Todo para haceros creer que ha vencido y que estaba a punto de obligar a contraer matrimonio a la arribista —y a todos los efectos líder de la Alta Mesa de la Sabiduría (¿es ese su nombre oficial? Estoy tan acostumbrado al término arribistas que ya me olvido del nombre que usan)— con uno de sus compañeros; uno tan viril que puede transformarse en un oso. Pues bien, podéis estar tranquilos. Ahora os voy a contar la Verdad: no ha vencido. Todo lo contrario. Ha caído de lleno en nuestra trampa. Sí, nuestra trampa. ¿Por qué y cómo? Para responder a la primera pregunta citaré a la gran jugadora compulsiva y defensora de la Justicia, Mary Saotome: "¡¡¡PORQUE ES IMBÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉCIL!!!".

Y ahora vamos con el cómo. La ciberguerrera Alice lo ha estado preparando todo este tiempo a plena vista. "Dale a tu cuerpo alegría Macarena. Boompala". Seguro que habéis sentido y escuchado esas palabras, tanto despiertos como en vuestros sueños. Esa canción pegadiza del grupo de K-Pop Le Sserafim ha sido la señal que ha reforzado y ampliado la conexión de las tres Piedras Filosofales, que en el fondo son una sola. Ella decía que estaba explorando el potencial de la suya, pero ¿acaso existe manera de hacerlo sin las otras dos? Efectivamente, no la hay. Lord Henry Winter dejó claro su objetivo desde el primer momento. ¿Acaso esperaba que los que poseemos las Piedras Filosofales nos quedaríamos de brazos cruzados? Romper la conexión entre ellas podría haber tenido consecuencias funestas con un alcance mucho más allá de la Tierra.

Patrick Von Steiner y Arya Darkstorm acudieron a la "invitación" de Lord Henry Winter con la única compañía del valeroso Capitán Neyyan Skyssain como cebo para ganar tiempo. El tiempo que necesitábamos para calibrar el plan de nuestro enemigo y las fuerzas de las que disponía. Ese juego del gato y el ratón del que tan orgulloso estaba era, en realidad, parte de nuestra estrategia. Sabíamos al dedillo lo que pasaba en la Ciudad de la Cultura. ¿Cómo era posible si la Academia había bloqueado toda señal? Muy fácil: Lord Henry Winter no contó con que la Fénix Ascendiente es una persona con sus propias ideas y deseos. Ella no quería que la conexión entre las piedras fuera cortada, pero menos aún quería que la separaran de la ciberguerrera griega. La Fénix Ascendiente fue la clave para desbaratar sus planes. Es cierto que movilizamos aliados tanto de la Tierra como de la Luna, e incluso estaba preparada la guerrera de las estrellas Sarah Brightstone para entrar en acción, pero fue ella misma quien puso fin a la operación insensata de los 3 Ojos. Al exponer ante sus superiores de la Academia la necedad de Lord Henry Winter, logró que le rescindieran el control sobre las quimeras que forman la nueva iteración de la Legión Ilustrada. El golpe de gracia literal a sus delirios fue muy satisfactorio, y me complace poder compartirlo con vosotros en esta hermosa instantánea.

Raras veces en la Historia de la Humanidad ha habido un puñetazo más justificado. Lord Henry Winter quiso convertir una Reina en un peón de sus planes mezquinos de revancha tardía, y pagó el precio. Ahora será juzgado por sus camaradas, aunque me temo que será más por su fracaso que por su total ausencia de ética. La Academia solo se preocupa de su propia perpetuación en el Poder para servir a sus fundadores, aquellos que dejaron este Sistema Solar hace mucho tiempo y que no desean que la Humanidad explore el espacio. Ahora, creo que lo más correcto es que hable la protagonista real de este drama. Fénix Ascendiente, es tu turno de palabra. No nos lo debes a nosotros, sino a ti misma. Comparte tu historia y, lo más importante, tu visión del Futuro. Después de todo, algún día podrías dirigir la Academia.

Saludos del auténtico Augustus Severinus Píngolas

No hay comentarios:

Publicar un comentario